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Notas de fin de curso (4-6-14)

Por @jf_rojas

Adiós. El Tenerife despidió la Liga del Estadio con sensaciones desagradables. El campo medio vacío y la frustración de una de las peores rachas de resultados que se recuerdan dejan un telón de fondo poco merecido a la temporada. Hace sólo unas semanas nos frotábamos los ojos presenciando cómo el equipo se colaba en la fiesta del ascenso. Era previsible que las expectativas de entonces pudieran transformarse en decepción si la cosa iba mal pero nada justifica que el premio conseguido termine ninguneándose así. La obra de Cervera y su plantilla merece reivindicarse. Esta era una temporada llamada al sufrimiento y el solo hecho de habérnoslo ahorrado ya es digno de agradecimiento. El equipo ha comenzado bien su nuevo camino en la Segunda División. Valorémoslo como merece porque no siempre las cosas han sido así en esta entidad.

Éibar. Sin dejar de reclamar el mérito para Cervera y su plantilla, la resolución de esta Segunda División también nos dice que la explotación exitosa de unos recursos escasos no ha sido patrimonio exclusivo del Tenerife. El ejemplo paradigmático del Éibar, compañero de ascenso del Tenerife el año pasado y presupuesto más bajo de la liga, o del Murcia, hecho a última hora deprisa y corriendo tras descender en el campo y mantenerse en los despachos, nos cuentan que el fútbol es mucho más que dinero. Celebramos el campeonato del Éibar como un triunfo del deporte en toda su pureza y como un mensaje a los que buscan la excusa fácil del presupuesto para disimular los errores. En el fútbol y en la vida el éxito es para aquellos que mejor administran sus recursos, sean muchos o pocos.  El Tenerife de este año tiene un notable en ese capítulo pero habrá que admitir que otros han sacado matrícula de honor.

Uruguay. Nos dejó la cara alegre del fin de semana con su ascenso. La gesta del equipo de Santa Cruz acaparó justamente portadas y minutos de radio y televisión con toda clase de elogios grandilocuentes. Asegurarse la participación en la mejor Liga del mundo de fútbol sala no es poco y mucha gente se encarga de recordárnoslo en los medios estos días. Me pregunto sin embargo qué quedará de todos estos fuegos artificiales dentro de unos meses. Acostumbramos a subirnos al carro ganador pero pocas veces mantenemos la apuesta con la constancia necesaria para que se consolide. Antes del Uruguay hemos visto pasar a Marichales, Perdomas, Tres de Mayos, Patines Tenerife o Martiánez. Todos ellos vivieron momentos gloriosos como los de este fin de semana y todos ellos fueron abandonamos a su suerte más tarde o más temprano entre el aburrimiento y la desidia generalizada. Está bien disfrutar a tope de las fiestas pero mejor estaría quedarse a recoger cuando terminan.