Por @pabloalbelo
Me atrevería a decir que a todos nos ha pillado un poco a contrapié el choque de este sábado en el Rodríguez López. Porque claro, que el partido comience a las 10 de la noche nos hace pensar si a la salida, cerca de la medianoche, nos vamos a cenar o a tomar la primera copa. ¿Y a las cinco de la tarde? ¿Qué hacemos? ¿Cómo entender que todavía, cuando estamos saliendo del almuerzo y preparados para dirigirnos al Estadio, quedan cinco horas para que empiece el partido? Sinceramente, es inexplicable. La Liga de Fútbol Profesional nos ha vendido numerosas motos durante los últimos años.
Empezaré por la última, la del control económico, una moto que va perdiendo ruedas por el camino porque la Ley, que sigo defendiendo beneficiosa para clubes y jugadores, hay que tenerla, pero hacerla bien, y no la chapuza que crearon y aprobaron casi sobre la marcha. Pero, ha habido otras como los horarios que todavía siguen sosteniendo pese a que nadie se las cree. Nos dijeron que el partido de la mañana en Primera era para el mercado asiático. En China, a las 11 de la mañana son las 6 de la tarde. Desconozco el modo de vida en China, pero no parece una buena hora igualmente para un partido.
Pero claro, si encima le clavas a los chinos, con todo el respeto, un Getafe – Almería, no creo que estén viendo las excelencias de la Liga Española. Pasa lo mismo con estos horarios nocturnos. Los dos partidos de este fin de semana a las 23 horas (según la Liga) son Tenerife donde la temperatura más alta según las previsiones es de 26 grados a mediodia y Santander, donde apenas superarán los 22 grados en todo el día. Al final, se trata como siempre del dinero, de que las televisiones tengan los partidos repartidos y que no se pisen para ganar audiencia. Y así, como siempre, sufre el aficionado. Empiezo a pensar que en la Liga todo se hace con nocturnidad (y nunca mejor dicho) y alevosía.