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No traten de entenderlo

Por @Isabel_Casanova

No recuerdo cuándo fue la primera vez que te vine a ver. Y es raro, porque soy de esas personas que le dan importancia a los detalles. Quizá sea porque no era consciente de lo que eso iba a suponer.

Yo ya tenía este sentimiento por ti. Me ponía nerviosa antes de entrar a tu casa, esa casa que luego fue nuestra casa.

Ha pasado mucho tiempo, hemos pasado por muchos momentos. Unos muy felices, tanto que al recordarlos creo que no voy a ser capaz de expresar con palabras esto que, en este instante pasa aquí dentro. Me parece que lo llaman emoción, y suelen decir que “no trates de entenderlo”.

También ha habido otros que son para olvidar, han puesto nuestra relación a prueba, pero siempre, siempre, ha habido algo que ha estado por encima de todo y de todos. Y es este sentimiento. Eso que nace en el estómago, sube hasta la garganta y a veces sale en forma de grito, otras en forma de lágrimas y muchas en forma de orgullo. Ya, ya lo sé, esto suena a novela romántica de las malas, pero es que llega un domingo, cojo la bufanda, están mis amigos, los que tengo en parte gracias a ti. Mi compañero de vida, que comparte este sentir desde mucho antes que yo, y juntos vamos de la mano camino a verte.

Y allí nos encontramos, y alrededor de nuestro templo lo que hacemos es compartir. Y ahora, en medio de todo esto que llegó para quitarnos casi todo, cambiar el mundo tal y como lo conocíamos, en medio de lo que espero que sea un impasse, me encuentro leyendo diferentes opiniones, todas válidas siempre que no falten el respeto. Y por el hecho de querer seguir formando parte de este pequeño mundo nos sentimos cuestionados, incluso insultados.

Cuando durante todos estos años, estuviera quien estuviera, pasara lo que pasara, mi pareja y yo hacíamos un esfuerzo con toda nuestra ilusión. Y si se preguntan por qué  les diré simplemente que el CD Tenerife  está por encima de presidentes, jugadores, de cualquier persona. Renovar el abono es, y será siempre, mientras se pueda, un motivo de orgullo. Para aquellos que no lo sientan así, solo les puedo decir que: “no traten de entenderlo”.