Redacción Deporpress | No es un ‘adiós’, es un ‘hasta pronto’. El CD Tenerife ganó con una remontada de vértigo al Burgos en el choque que supuso la despedida de Carlos Ruiz y Luis Miguel Ramis. Los tantos de Mo Dauda y Waldo Rubio le dieron la vuelta al tanto inicial de los burgaleses.
El choque arrancó con mucho ritmo en el recinto de la Avenida San Sebastián. Se notaba que ambos equipos no se jugaban nada y salieron a tumba abierta. Las ocasiones se reprodujeron desde los primeros minutos. Las del cuadro chicharrero llegaban desde la posesión; mientras que las visitantes se generaban a través de combinaciones vertiginosas. No obstante, los minutos pasaban y los goles no llegaban gracias a las actuaciones de Caro y Juan Soriano. Sin embargo, en el 40′ esta igualdad se rompió. Gaspar no perdonó después de una gran jugada colectiva y hacía el 0-1 con un buen disparo dirigido a la escuadra; resultado con el que la postre se llegó al descanso.
La salida de los vestuarios cambió por completo el guion de la contienda. El equipo de Julián Calero se tiró atrás a defender el resultado y el Tenerife se convirtió en dueño y señor del choque. Esto provocó que todas las oportunidades cayeran del lado blanquiazul. Aún así, la buena muralla burgalesa evitaba que el representativo pusiera la igualada.
Aún así, la resistencia visitante cedió en el 80′. En ese momento Mo Dauda se convirtió en el más listo de la clase y conectó con un rebote dentro del área para poner el 1-1. A partir de este instante, la avalancha canaria fue terrible. Esta desembocó en incontables ocasiones para los hombres de Ramis que tuvieron que esperar al 94′ para desatar la locura en el Heliodoro. Waldo Rubio aprovechó el rechace de Sergio González y estableció el 2-1 definitivo.
Un triunfo que despide de una manera digna y justa a dos emblemas del tinerfeñismo. Seguro que Carlos Ruiz ni Ramis dicen ‘adiós’, es un ‘hasta pronto’.