Alejandro Rodríguez | Nira Pérez: «Ganar la Copa fue un regalo que me dio el voleibol». La jugadora del Tenerife Libby’s La Laguna volvió al equipo después de dos años retirada para ayudar a levantar el título de Copa de la Reina. Casi un mes después de la final, la tinerfeña atiende a Deporpress en un día tan significativo como el 8M para hablar sobre su acto de solidaridad, su futuro y la importancia del club en el desarrollo del deporte femenino.
Alejandro Rodríguez: Tras dos años retirada volvió a las pistas para jugar la Copa de la Reina. ¿Cómo lo vivió?
Nira Pérez: “La participación en la Copa fue emocionante, como también el estar retirada durante dos años y recibir, de repente, la propuesta de ayudar a un equipo u se va esa misma semana al torneo. Solo sientes emoción”.
AR: ¿Qué pensó cuando le preguntaron que si podía volver a jugar para ayudar al equipo?
NP: “Pensé que estaban locos como cabras. Es cierto que yo no había parado físicamente, pero tampoco había hecho voleibol desde que lo dejé. Entonces me pregunté que cómo se planteaban llamarme a mí tras dos años parada. Al final salió bien, pude ayudar en lo que pude y todos contentos”.
AR: ¿Cómo y por qué se lo plantearon?
NP: “Ellas se fueron a jugar a Alemania y Patri Llabrés notó un pinchazo, teniendo dudas de la gravedad de la lesión. Me dieron que, como no sabíamos si ella podía jugar, que necesitaban mi ayuda. Lo planteamos y hablamos con Juan Diego, y es verdad que yo ya había estado hace años con él y sabía su metodóloga y cómo jugaba. Tampoco era enseñar a alguien nuevo en tres días cómo juega el equipo, que era más complicado que llamarme a mí”.
AR: Tuvo poco tiempo para preparase ante de la Copa. ¿Cómo fueron esos entrenamientos?
NP: “Me llamaron un viernes y empecé el lunes a entrenar. Los dos primeros días fueron una locura, pues las compañeras iban a un ritmo diferente al mío. Al final, he practicado voleibol durante 22 años y me adapté rápido, solo que físicamente estaba mucho más lenta que las demás. Pero fue como montar en bicicleta, y la experiencia y el tantos años jugando a lo mismo jugaron a mi favor”.
AR: ¿Las compañeras fueron un factor diferencial para su vuelta a las pistas?
NP: “Son como una familia. Cuando jugaba, yo pasaba más tiempo con mis compañeras que con mi propia familia. Ya había jugado con la mayoría de la plantilla actual, así que qué menos que echarles una mano en algo tan importante como la Copa de la Reina. Dejarlas botadas no era para mí, ni me lo planteé”.
AR: Entonces, ¿se obligó internamente a volver para ayudar a sus compañeras?
NP: “Me obligaba a mí misma. Ellos fueron muy claros y me dijeron que tampoco podía cambiar mu vida de un día para otro. Mi pensamiento era de, si podía echar una mano, por qué no hacer un esfuerzo. Hice un esfuerzo durante tres semanas, pero está todo normalizado, el equipo ya funciona con normalidad y ya vuelvo a mi vida, a lo que quería y lo que decidí”.
AR: Al final acabaron ganando el título y todo salió bien. ¿Qué sintió al levantar el trofeo?
NP: “Pues imagínate (risas). Llevaba muchos años luchando por una Copa de la Reina, jugando tres finales y siendo subcampeona en todas. Ganar fue como sentir un regalo que me estaba dando el voleibol a mí, como un niño pequeño que recibe el regalo de sus sueños”.
AR: Y ahora, ¿vuelve a estar retirada?
NP: “Estuve con ellas tres semanas cambiando mi vida en ese momento. Ahora mismo Patri Llabrés ya está bien, el equipo funciona a la perfección y me estoy desvinculando. Es verdad que les dije que podían pedirme ayuda si la necesitan en algún entrenamiento o algún partido. Sin embargo, yo quería seguir con mi misma vida de hasta entontes”.
AR: Hablando del ámbito grupal, ¿cómo fue el recibimiento tras llegar a Tenerife con la Copa?
NP: “Nada más llegar al aeropuerto había gente apoyándonos, sobre todo nuestra afición. Esto es un regalo no solo para nosotras, sino también para todos los aficionados, la gente de Tenerife y para Canarias en general”.
AR: ¿Cree que los éxitos del Tenerife Libby’s La Laguna suponen un empujón a favor del deporte femenino en la isla?
NP: “Creo que, como deportistas femeninas, hemos demostrado que podemos estar ahí y luchar tanto como un hombre. Es un reconocimiento al trabajo y a la lucha siendo también un deporte tan pequeño y tan minoritario, que no cuenta con el mismo seguimiento que el fútbol o el baloncesto. Hemos demostrado que estamos defendiendo al deporte y, sobre todo, a la mujer”.
AR: Y a nivel personal, con su vuelta después de dos años, ¿lo considera un acto de heroicidad?
NP: “Yo lo considero así, por el hecho de, como deportista y como mujer, luchar por unas creencias, unos ideales y el poder ayudar ya no solo a un club, sino a compañeras y amigas que han pasado tanto tiempo conmigo”.
AR: ¿Cuál va a ser su vida a partir de ahora?
NP: “Ahora mismo disfrutar de mi marido, mis niños y mi familia. También estudiar y practicar deporte. Estoy haciendo vóley playa a veces, porque es algo que siempre he practicado y que me gusta, pero de diferente manera. Disfruto y me lo paso bien si quiero ir. Lo que estoy haciendo es aprovechar con mi familia lo que he perdido durante mucho tiempo”.
AR: Las niñas están viendo al equipo conseguir grandes logros. ¿Cree que eso las animará más a seguir con el voleibol para llegar hasta donde están ustedes?
NP: “El Tenerife Libby’s La Laguna, junto con muchos clubes canarios, demuestran a muchas niñas hasta dónde pueden llegar con el voleibol. Incluso de mí misma pueden aprender, que vengo de un sitio muy pequeño y he llegado hasta donde he llegado, aunque con mucho esfuerzo y trabajo. Si yo pude, cualquier niña de Tenerife o de Canarias puede llegar a un club como el Haris. Tienen que trabajar mucho, y es lo que debe motivar a las niñas”.
AR: ¿Cuánto de importante es trabajar la cantera?
NP: “Es súper importante, pero es muy difícil a día de hoy sacar a gente de la cantera. Cuanto más se vea y las niñas vean que trabajando y luchando por lo que realmente les gusta, se puede llegar, va ayudar a que mucha gente de la casa salga adelante. También hay que darles oportunidad, por supuesto”.