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Nervios (12-6-14)

@juanjo_ramos

Un proyecto que nace se construye a partir de un director deportivo, que elige a un entrenador primero y confecciona una plantilla adaptada al objetivo que se persigue y a la fórmula de juego elegida. Pero no es el caso de un CD Tenerife ya crecidito. Por eso, a Miguel Concepción no le ha quedado otra que empezar la casa por el tejado.

Tiene al entrenador, Álvaro Cervera, en el que tiene una fe ciega. Sus números le avalan. Dos objetivos conseguidos en dos temporadas: ascenso y permanencia sosegada. Y tiene buena parte de la plantilla. Adaptada ya al fútbol que quiere practicar su técnico. Le fallaba la pieza en la dirección deportiva y ha sido más coherente que en muchas otras ocasiones de sus ocho años de mandato.

El presidente ha escogido recuperar a su primer hombre de confianza: Alfonso Serrano. Lo ha hecho por dos razones: su buena sintonía con Cervera y su éxito en la primera etapa como blanquiazul. Si atina o no con este encaje lo dirá el tiempo. Pero parece una elección lógica.

Sin embargo, no ha faltado quien reaccione con nervios. Desde los representantes que se quedan en fuera de juego, pasando por los periodistas que ven reforzado el poder de su enemigo, hasta los candidatos que asisten al rearme de su rival por la poltrona.

El interés propio por encima del Tenerife. Como tantas otras veces, o están los míos dentro o que se estallen. Mejor una derrota y una crisis, aunque sea pasajera, que el éxito de alguien que me deja en evidencia. Así piensan muchos en esta Isla.

Concepción, Serrano y Cervera deberán navegar en aguas procelosas. El nivel de exigencia crecerá porque ya no vale la permanencia. Las críticas se harán ácidas porque los nervios suelen conducir al exceso. Y como casi siempre, los resultados marcarán el destino del proyecto que ahora se renueva.

Hasta en la rueda de prensa de este miércoles se advierte algún error de los tres protagonistas. El presidente fue demasiado político en el caso Ayoze Pérez. El nuevo secretario técnico, ante las injustas críticas del pasado. Y el entrenador pasó de puntillas por la salida de Quique Medina. Por tanto, no estamos ante seres perfectos. Pero sí ante seres honrados. Eso es ya mucho más de lo que algunos nerviosos pueden decir.

Que los tres tengan éxito. Que gane el CD Tenerife.