Redacción Deporpress | El pasado día 9 de febrero de 2014 es una fecha que no podrá olvidar Nauzet García. El joven guardameta canterano del CD Tenerife cayó lesionado, en una desafortunada acción con su compañero de equipo Jordan, en una acción que lo ha mantenido apartado de los terrenos de juego durante los últimos nueve meses.
Y es que en los instantes finales de aquel partido que midió a los blanquiazules en Fuerteventura contra el Cotillo, Jordan cayó a plomo sobre la rodilla de Nauzet, provocándole la temida triada, una de las peores lesiones para cualquier deportista. Dos operaciones y un largo proceso de readaptación física después, Nauzet García ha vuelto a sonreír.
El portero se estrenó en partido oficial (ya jugó algunos minutos del amistoso Hidalgo- CD Tenerife) el domingo pasado con el Tenerife B, en la Ciudad Deportiva de Geneto, y nada menos que contra el segundo clasificado, Mensajero. El choque cayó del lado visitante (0-1), pero para Nauzet será sin duda un partido especial, el de su regreso. Tal y como el propio guardameta reconoció este martes en el programa Bota Heliodoro, “fue amargo porque no puntuamos, pero estoy contento por volver a jugar pasado el mal trago. Intenté llevar el domingo con normalidad, pero en la caseta sentía nervios”.
El jugador repasó aquella fatídica acción del mes de febrero, “estaba con el primer equipo pero ese fin de semana bajé al filial. Al final del partido un compañero me cayó encima por mala suerte y me rompió. Jordan cayó sobre mí, en el momento noté el crujido, como se calentaba la rodilla, sabía que era grave. Pude aguantar, pero con el paso de los minutos se fue enfriando y ya no podía más”.
El futbolista indicó resignado que “parecía que no iba a llegar el momento de volver a jugar nunca, ha sido un calvario por las operaciones y las infecciones que tuve. Parecía que no iba a llegar nunca, pasaban los días y no mejoraba, pero al final se completó el proceso con mucho trabajo y ya he podido estar sobre el campo”. En este largo proceso mostró su agradecimiento “a todo el club, técnicos, cuerpo médico, fisioterapeutas y psicólogos” que han ayudado a que Nauzet “me diera cuenta de que tienes que ser mucho mejor de lo que eras, y trabajas para que sea así y volver más fuerte”.
Reconoció que estos meses “intenté llevarlos con tranquilidad, con ganes e ilusión por volver a jugar”. Sin embargo, en el partido del domingo ante el Mensajero, “no puedo negar que en la caseta penaba que podía volver a pasar, pero estoy contento. No sentí molestias durante el partido estaba concentrado en lo que debía hacer, aunque lógicamente después del partido se me inflamó la rodilla. A partir de ahora voy a poder seguir jugando”.
Para el jugador “lo más importante es competir, da igual que sea en el primer equipo o en el segundo” manifestó, ahora “hay que ser positivo y no pensar en lo que te va a pasar”. Además reveló que “no sabía que iba a jugar hasta días antes que me dijeron que me iban a tramitar la ficha, me daban el alta y podía volver a competir”.
Tanto Quico de Diego como Cristo Marrero, técnicos del filial, hablaron con el protagonista en todo momento, “me dijeron que estuviera tranquilo, que confiaban en mí y que ya estaba preparado”, y además desveló que “Cervera confía mucho en mi”, y que está preparado para jugar “en el primer equipo cuando lo considere oportuno”.