Redacción Deporpress | «Me voy con un sabor agridulce, con la sensación de que el fútbol ha sido injusto con mi equipo». Con estas palabras se despidió Natxo González como entrenador del Alavés tras ser destituido el pasado martes. «Quiero dar las gracias a la afición, a mi familia por acompañarme en los momentos difíciles y a todos aquellos que me han dado fuerzas para seguir», ha dicho González, quien está «plenamente convencido de que era la persona idónea para salvar al equipo del descenso» ya que se considera «capacitado para entrenar en Segunda y me habría gustado tener más tiempo, pero no ha sido posible».
«Entre todos lo conseguirán, estoy seguro de ello», ha recalcado. antes de abandonar la entidad vitoriana a donde arribó en junio de 2012 con la clara intención de lograr el ascenso a Segunda División, objetivo que consiguió siendo campeón del Grupo II y, más tarde, campeón de la categoría al imponerse en la final en doble partido al CD Tenerife. Estos resultados provocaron su renovación pero la última mala racha del cuadro albiazul ha sido el detonante para su salida del banquillo. El sustituto ha sido el exblanquiazul Juan Carlos Mandía, quien se hizo cargo del equipo el pasado martes y se estrenará este sábado en Riazor ante el Deportivo.