Redacción Deporpress | Tras quedar descartado virtualmente de la lucha por el play off, el CD Tenerife vuelve al Heliodoro para ser juez de la Liga recibiendo al Sporting de Gijón, un partido que debería de haber sido crucial en las aspiraciones de ambos por subir a Primera División pero que, finalmente, solo lo será para los asturianos.
El gran atractivo del choque será presenciar el regreso de Nano a su estadio, el Heliodoro, donde celebró tantos goles antes de emprender una aventura con menos protagonismo del previsto en Primera División, y que en el Sporting busca sentirse importante, una vez que no pudo cumplir su deseo de volver a defender la elástica blanquiazul.
Veremos si Rubén Baraja confía en el tinerfeño para su delantera en este partido tan especial para él, aunque lo más lógico será que confíe en su auténtico goleador, Michael Santos, con todo lo que se están jugando en la isla; una derrota unida a resultados positivos de Rayo Vallecano y Huesca, liquidaría la pelea por el ascenso directo y condenaría a los asturianos a jugar las eliminatorias.
Poner fin a la racha de cinco encuentros sin ganar, tres derrotas y dos empates estos en las últimas dos semanas, es el deseo de los locales, que quieren alejar el fantasma de la 13/14, en la que cayeron derrotados en las siete últimas jornadas, oscureciendo una temporada que estaba siendo brillante en su regreso al fútbol profesional.
Joseba Etxeberria planea cambios, como la vuelta de Bryan Acosta, sancionado para Reus, al equipo inicial. Aunque lo más importante será ver si mantiene el dibujo táctico novedoso del fin de semana anterior o vuelve a su 1-4-2-3-1 con el hondureño en la media punta.
Sin novedades en un parte médico del que no logran salir Aitor Sanz ni Tyronne, que han dado sus temporadas por concluidas, puede ser la oportunidad para ver el regreso de Montañés al equipo inicial y que termine con buenas sensaciones un año negro para él, con seis meses de baja, y que adquiera ritmo para el siguiente curso. Álex Mula, cedido por el Málaga y que volverá a su equipo, le cierra las puertas, así que el míster deberá decidirse por empezar a pensar ya en el próximo proyecto, en el que no se sabe si va a continuar, o mantener su bloque.