Redacción Deporpress | El Comité de Competición decidió este miércoles sancionar con dos partidos de arresto al guardameta del conjunto blanquiazul Diego Rivas, tras su expulsión ante el Recreativo de Huelva, por lo que se perderá los choques ante Mallorca y Ponferradina. El colegiado del choque, Muñoz Mayordomo, decidió mostrarle la tarjeta roja al arquero por «levantarse del banquillo saliendo del área técnica, acercándose a la altura de la cara del asistente, gritándole con los brazos en alto haciendo aspavientos, mostrando disconformidad con una de nuestras decisiones».
Al ser roja directa y no amarilla, como quizás procedía la acción teniendo que en cuenta que no había sido advertido antes y era la primera vez que protestaba, además de que no existe insulto según el relato del colegiado, el Comité de Competición no ha tenido más remedio que aplicar el artículo 120 del Código Discipinario de la Federación Española de Fútbol, el cual especifica que «protestar al árbitro principal, a los asistentes o al cuarto árbitro, siempre que no constituya falta más grave, se sancionará con suspensión de dos a tres partidos o por tiempo de hasta un mes».