Por @beatrizpalmero
Por segundo año consecutivo, el Club Deportivo Tenerife organiza la Semana de la mujer blanquiazul con la intención de destacar el papel femenino dentro y fuera del club con motivo del Día Internacional de la Mujer Trabajadora que se celebra el 8 de marzo. La iniciativa debe ser, un año más, aplaudida, puesto que hasta hace bien poco, el fútbol profesional parecía un coto reservado para los hombres, pese a que las mujeres, desde que yo recuerdo, han accedido al estadio a animar como una más. Por supuesto, también hasta hace bien poco, se sobreentendía que su presencia en los campos de fútbol tenía que ver más con acompañar a su pareja que con cualquier otro motivo, algo bastante incomprensible para mí, que siempre vi a mi madre sufrir, gritar gol y leer la información de Jornada Deportiva cada lunes como una más.
Ya en 2018 el club homenajeó a las fotógrafas que durante años han tomado instantáneas de entrenamientos, partidos y actos de la entidad, permitió a la abonada más antigua realizar el saque de honor e invitó a los clubes de fútbol femenino de la Isla al Heliodoro, entre otros actos. Este año, retoma la iniciativa y ha contado con las periodistas que hemos cubierto o cubren la actualidad blanquiazul para hablar sobre qué significa ser periodista deportiva y mujer y anuncia otra serie de acciones para dar continuidad a esta labor que se suma a la que, durante años, lleva realizando en apoyo a la lucha contra el cáncer de mama con la venta de su tercera equipación.
Poco a poco, quizá más despacio de lo que nos gustaría, el Club Deportivo Tenerife va entrando en el siglo XXI y se va modernizando: un gerente que profesionalice la estructura económica, su entrada en redes sociales, la puesta en marcha de la Fundación, la reciente contratación de un responsable de marketing… Se van dando pasos, lentos, pero seguros, hacia un club actual. Pero no será un club preparado para el futuro hasta que no abra sus puertas definitivamente a la mujer. De forma relativamente reciente, la mujer ha accedido a la estructura técnica del fútbol base como segunda entrenadora, preparadora física, fisioterapeuta o delegada de campo, mirando la capacitación y no el sexo, y desde hace años ocupa las oficinas de la entidad; pero su presencia sigue siendo escasa en puestos de dirección o de responsabilidad, con la notable excepción de Melania Rodríguez, directora financiera de la entidad desde 2007. Es una asignatura pendiente y no la única, puesto que creo que el club representativo de Tenerife, tarde o temprano, deberá abrir las puertas al fútbol femenino. Entiendo que, en la coyuntura actual, no es una prioridad, pero a largo plazo debe ser un objetivo ineludible para que nuestro club sea también de las mujeres blanquiazules no sólo en el corazón, sino también en la práctica; un club donde todos y todas tengamos cabida y podamos defenderlo por igual. No importa lo lentos que sean los pasos, siempre que se siga avanzando en esta dirección y siga existiendo esta sensibilidad.