Redacción Deporpress| La hinchada blanquiazul estuvo pendiente de la actuación del colegiado tras su polémica en Zaragoza y el gol anulado a Pomares. Sin embargo, cumplió su papel y no generó ninguna discusión con sus decisiones. Es así porque la expulsión de Alberto por roja directa tras su entrada a Joao Carvalho no deja dudas debido a su claridad.
Pese a ello, se puede decir que a Moreno Aragón no le gusta consultar mucho con el VAR, pues no fue a la pantalla ni en la acción del central ni en la jugada de La Romareda. Por otra parte, el árbitro tampoco tuvo mucho trabajo, pues no hubo ninguna jugada que generase ajetreo.
Asimismo, en el minuto 33, Joselu pidió penalti por un leve empujón dentro del área, pero el contacto era insuficiente como para pitarlo. También, Pomares pidió la roja por un manotazo en la cara por parte de Ramazani. Por último, los jugadores del Almería pidieron más castigo para Moore tras una entrada, pero no era como para expulsarlo.