Por @rondoscutillas
El CD Tenerife dejó pasar una buena oportunidad el pasado fin de semana para reforzar su condición de aspirante el playoff. La Cultural Leonesa le pasó por encima en el arranque del partido y devoró a los blanquiazules. El hambre de los locales por salvarse fue mayor que el de este grupo por intentar colarse entre los 6 primeros del campeonato y, cuando se dieron cuenta, ya habían encajado tres goles, una diferencia prácticamente insalvable en una categoría como la Segunda. Con todo, los isleños rozaron el milagro. Pero no llegó.
Resulta preocupante contemplar cómo un equipo puede ser más intenso que este Tenerife. Y lo es más aún comprobar que las bajas de jugadores como Aveldaño, Camille, Aitor Sanz, Villar o Longo resultan capitales para mantener el nivel competitivo de un once en el que chirriaron con estridencia algunas piezas que volvían después de algún tiempo sin jugar. Los errores individuales condenaron al Tenerife. Dani Hernández estuvo horroroso en el primer gol y también sorprende el bajo nivel mostrado, una vez más, por Jorge Sáenz cuando le toca suplir a cualquiera de los centrales que juegan asiduamente.
El grupo que dirige Etxeberria se había acercado a la zona de playoff gracias a su solidez defensiva. Pero en León fue el mismo equipo poroso y vulnerable al que le pintaban la cara muy fácil lejos del Heliodoro antes de la llegada del técnico vasco al banquillo blanquiazul.
Los síntomas fueron idénticos respecto a aquel pasado de auténtica pesadilla. Y, por eso, no es de recibo que este grupo reincida en no competir contra equipos de la zona baja de la clasificación. De hecho, ante los seis últimos de Segunda, el Tenerife perdió en Córdoba (2-0), empató en Lorca (2-2) y Sevilla (1-1), y cayó ante Almería (2-1) y Leonesa (3-2). También el Barça B asaltó el Heliodoro (1-3) al inicio de la segunda vuelta. Unos números sonrojantes porque, en todos esos encuentros, los isleños cometieron el imperdonable pecado de la suficiencia, al aplicarse con más tibieza de la recomendable en citas donde los tres puntos valen lo mismo que en cualquier otra.
No todo está perdido aún. Los tropiezos de Cádiz, Zaragoza, Granada, Osasuna y Valladolid dan una ‘bola extra’ a los blanquiazules y otorgan la etiqueta de trascendental a la visita del Huesca de este sábado. El Tenerife está a 4 puntos del playoff y, todo lo que no sea ganar a los aragoneses, supondría meter más piedras dentro de la pesada mochila con la que el Tenerife trata de escalar al sexto puesto. Una victoria, sin embargo, volvería a dejar al grupo que dirige Etxeberria a un paso de su objetivo, ya que hay duelos directos entre Cádiz y Sporting, por un lado, y Oviedo y Valladolid, por el otro.
El Huesca, pese a no ser ya el mismo equipo que dominó la Segunda con puño de hierro durante bastantes meses, está a solo dos puntos del ascenso directo tras ganar este lunes al Barça B. Ese triunfo le ayudará a sepultar parte de las dudas que lo asolaban. Pero sea, como sea y estén quienes estén sobre el césped, la competición le ha dado otra oportunidad al Tenerife, que se aferrará al ‘factor Heliodoro’ para mantener vivo su sueño. Para lograrlo es imprescindible que compita como sabe y que salga al partido sin las legañas que mostró en el Reino de León. Este sábado, entre todos, no queda otra solución que empujar desde la grada como si fuese el último partido del campeonato para conseguir que este Tenerife salga, desde el pitido inicial, enchufado y a morder.