Redacción Deporpress | El doble lateral empleado por Rubén Baraja ha venido como anillo al dedo a Shaq Moore. El futbolista norteamericano, recientemente renovado por Juan Carlos Cordero hasta 2024, se ha asentado a las mil maravillas a la pizarra táctica del ‘Pipo’, con menores obligaciones defensivas y sacando un enorme rendimiento de su gran baza: los centros laterales desde el costado derecho. Con un compromiso innegable, el futbolista procedente del Levante se ha ganado el respeto y cariño de la afición birria a base de buenas actuaciones. Tanto es así, que se ha convertido en uno de los más halagados por el entorno desde la vuelta de la pandemia.
Y es que desde las botas de Moore, han salido directamente o indirectamente la mayoría de goles con acento blanquiazul: seis. Fue suplente (10′) en Fuenlabrada, pero desde entonces nadie lo ha movido del carril, devolviendo esa confianza con creces, convirtiéndose en el rey de las asistencias, aprovechando que vive unos metros más cerca del área rival para explotar sus recursos.
El recital arrancaba en El Sardinero, donde salía de sus botas el centro desde la derecha cabeceado por Joselu a la madera, cuyo rechace recogía Álex Bermejo para mandarlo a la cesta (0-2). Días más tarde, en el Heliodoro, jugaba en corto para Aitor Sanz, quien desde la frontal abría la lata ante el Mirandés; en el mismo encuentro, ejecutó otro balón preciso para forzar un penalti sobre Álex Muñoz que convertía Luis Milla, de penalti; en el tercero, servía un esférico a la cabeza de Dani Gómez que significaba el 3-1.
Su repertorio se perpetuaba en los días, con el líder como víctima: el Cádiz sufría un centro raso desde la derecha, toca lo justo Milla y Dani Gómez la guarda en la portería. La última sería en los Juegos del Mediterráneo, frente a la UD Almería, cuyo misil teledirigido desde el costado era peinado por Javi Muñoz para que Bermejo asaltara la cancha de los rojiblancos en el reglamentario.
Incluso, pudieron ser más, pero en otras ocasiones los rematadores no estuvieron acertados de cara a los tres palos. El de Georgia habló para medios oficiales del club, apostando por un mensaje ambicioso: «Vamos a Alcorcón a intentar sacar los tres puntos. Iremos a muerte. Ya hemos descansado, así que venimos con la máxima ilusión para prepararnos de cara al partido del lunes. Estamos es una buena dinámica, preparados para competir los últimos tres partidos. Quedan tres finales«.
En lo personal, valoró el buen hacer colectivo. «Me encuentro bien, pero el resto del equipo también. Cuando uno va jugando partidos, adquiere confianza. No es uno solo, sino valor de todo el grupo. Con la confianza del míster, seguiremos peleando. Ahora toca un rival directo, pero con la máxima confianza. Uno vive momentos buenos y malos en su carrera, pero ahora estoy contento de seguir muchos años más en el Tenerife».