Redacción Deporpress | Moleiro y Cardona reafirman la candidatura a todo de Las Palmas. La UD Las Palmas superó este lunes con dificultades a un excelente adversario, el FC Andorra, que ofreció a los futbolistas grancanarios una noche cargada de deberes defensivos. El conjunto de García Pimienta suma 7 puntos en tres jornadas, en las que no ha encajado gol. Y ese aval le permite seguir creciendo pese a la ausencia de destacadas piezas.
La victoria pasó primero por una de las genialidades de Moleiro, al asistir a Marc Cardona tras brillante jugada personal. Y luego por Benito Ramírez, objeto de un penalti en el tramo final del partido. De nuevo Marc anotó, anotando dos goles más en su cuenta personal de la temporada. Los casi 20.000 espectadores que asistieron en la noche del lunes celebraron el 2-0 y las formas para conseguirlo.
Posiblemente el Andorra mostró este lunes el fútbol que más se ha atragantado a la UD Las Palmas en la etapa de gestión técnica de García Pimienta. El equipo visitante reflejó en el campo las palabras de atrevimiento y valentía que había pronosticado su preparador Eder Sarabia, obligando a los amarillos a tomar muchas precauciones y a correr para recuperar el balón.
Además, el encuentro pudo ofrecer un giro aún de mayor riesgo para los amarillos cuando, tras robo y contragolpe, el atacante Marc Fernández gozó de una clara oportunidad a los 8 minutos de juego. Se presentó en solitario en el área dejando atrás a su par, pero su disparo con la izquierda no superó la posición de Álvaro Valles.
Ese aviso obligó a los amarillos a extremar todavía sus precauciones. Y no lograron conectarse en el encuentro hasta pasado el primer cuarto de hora. En una segunda jugada tras estrategia, Eric Curbelo activó el despertador. El zaguero enganchó una potente volea desde fuera del área y el balón golpeó el larguero antes de botar fuera de la zona de portería.
A raíz de ese instante Las Palmas se pareció más a sí misma. Moleiro sacó el compás y empezó a diseñar los ataques amarillos. A los 25 minutos logró el tinerfeño quebrar la cintura de su par, entrando por la derecha. La jugada de habilidad la terminó con precisión colocando el balón hacia la posición de ariete, donde Marc Cardona certificó sin piedad el 1-0.
Fue una liberación para los amarillos ponerse por delante en el marcador. Y antes del descanso, con oleadas intermitentes, llevaron peligro suficiente para poder ampliar su ventaja. La malogró en dos oportunidades Álvaro Jiménez, en sendos contragolpes. Y también el portero mendocino Nico Ratti, rechazando un disparo de Mfulu en el 27 y sacando el pie en el 40 para desviar un cara a cara con Jiménez. Esa jugada marcó el tramo final del primer periodo. Fue Moleiro quien encontró el carril a su compañero, pero el jugador cedido por el Cádiz llegó justo al área y se lesionó en el momento del disparo. Fue una mala noticia porque Alvaro Jiménez pidió el cambio y ya no apareció en el campo en la segunda parte, relevado por Pejiño.
Al partido de Las Palmas le faltaba un segundo gol para quitar posibles momentos grises. Porque el Andorra, pasado el ecuador del encuentro recuperó aire al verse con una desventaja mínima con mucho tiempo para intentar recuperar las formas del inicio del encuentro. El esfuerzo en la presión de los jugadores de Sarabia seguía siendo generoso.
Las Palmas volvió a contemplar en el segundo periodo una renovada versión del Andorra con posesión abundante y pisada en suelo grancanario. El fútbol de Moleiro decayó en ese escenario donde él y sus compañeros se vieron forzados al sacrificio para defender la renta lograda por el ariete Cardona.
La incertidumbre se mantuvo hasta que Alti derribó a Benito en el área y cometió un penalti sin discusión. Marc Cardona lo convirtió en el 2-0 para que el festejo, tras sufrirlo, fuera completo.