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Moisés Alvárez y el fútbol: Un antes y un después

Pilar Pérez (Santa Cruz de Tenerife)| La vida a veces te quita, pero también te da. Este es el caso de Moisés Alvárez, ex futbolista tinerfeño, que jugó en el CD Tenerife y CD Numancia, entre otros equipos. Tuvo que dejar el deporte del balompié a los 25 años y emprendió una nueva etapa. Un antes y un después en el fútbol con Moisés Alvárez que trasladamos en esta entrevista a nuestros lectores y seguidores.

Deporpress: ¿Qué recuerdos tiene de sus inicios en el fútbol?

Moises Álvárez : «Siempre recuerdo ir caminando desde mi casa en Santa Clara hasta el campo del Ofra. que es donde empecé a jugar al fútbol con 6 años. Tenía que subir esa montaña de Ofra yo solo para poder entrenar. Además recuerdo que después de cada partido, ganásemos o perdiésemos, estaba feliz y contento con mi palmera de chocolate y mi refresco sin dejar de seguir jugando con mis compañeros. Siempre volvía al siguiente entreno con la misma ilusión del primer día, loco por llegar y aprender a jugar con los amigos».

DP: Su etapa en el Tenerife comienza a los 9 años, ¿Qué ha representado en su vida haber jugado en el CD Tenerife?

MA: «El haber podido jugar en el Tenerife ha sido algo único. Es el equipo que nos representa y al que todos soñábamos con llegar algún día. Fue una sensación increíble aunque no fue fácil estar tantos años en el club y conseguir llegar al primer equipo».

DP: Debutó con el equipo blanquiazul con 19 años, ¿Qué significó para usted ese momento?

MA: «El debut significó muchísimas cosas, cosas que mis padres me decían a menudo y que me ayudaron a conseguirlo. Recuerdo el momento en el que llegué a la habitación del hotel después del debut, cerré las cortinas y comencé a llorar pensando en ellos, en mi mujer y en las personas que siempre creyeron en mí dándome buenos consejos. Eso que había conseguido y, que tanto me había costado para tener esa oportunidad, era para ellos, fueron partícipes de ese hito».

DP: Terminó su etapa blanquiazul en un encuentro en el Sadar, echando la mirada atrás, ¿Cómo resume su estancia en la institución tinerfeñista?

MA: «La verdad es que terminé jugando quizás el peor partido de mi vida en el Sadar, en un momento difícil para el equipo. Siempre le estaré agradecido al club porque fue quien me dio la oportunidad de conseguir el sueño de ser profesional, por esa razón siempre le estaré agradecido. Durante toda mi etapa dentro del club hubo momentos muy bonitos y otros que no lo fueron tanto, pero al final yo luché por lo que tanto quería y lo conseguí. Con eso me quedo».

DP: Fue al Numancia cedido por el Tenerife y salía fuera de la isla por primera vez, ¿Cómo llevó ese cambio?

MA: «Aterrizar en Soria fue algo totalmente diferente a lo que conocía y había vivido, desde el clima, paisaje, comida, etcétera. Esto me hizo madurar muchísimo y crecer como persona. Fue un año que recuerdo con mucho cariño. Conocí a gente maravillosa y mantengo amistades increíbles gracias al haber estado en ese club».

DP: Jugó en Primera División con el Numancia, ¿Cómo vivió aquel ascenso?

MA: «El ascenso significó mucho para todos los que participamos en él. Fue el primer ascenso en la historia del Numancia y eso representa mucho, para jugadores, directivos y aficionados. Fue un gran día y uno de esos momentos que nunca olvidarás».

DP: Coincidió con muchos compañeros en su etapa como jugador, ¿Quiénes le aportaron más para su crecimiento como futbolista, ¿De quién tiene mejores recuerdos?

MA: «Sinceramente aprendí de todos, me sentí muy querido siempre. Si es verdad que empatizas más con unos que con otros, pero me llevaba súper bien con todos, aún lo sigo haciendo y mantengo relación con casi todos. Los más veteranos me daban consejos tanto deportivos como personales y cuando va pasando el tiempo, más agradecido estoy por todo ello. Me ayudaron muchísimo».

DP: En el Numancia coincidió con Ángel Luis Camacho, ¿Cómo era como jugador y cómo lo definiría como persona?

MA: «Ángel Luis es un crack. Como futbolista sólo había que verlo jugar dos minutos para ver la calidad que tenía. Hay que mirar su carrera para ver lo bueno que era. Como persona lo mismo, es un amigo que se deja querer como buen canario. Amigo de sus amigos y siempre con una sonrisa en la cara. Un fenómeno».

DP: Fue internacional con la Selección Española en todas las categorías menos en la absoluta, ¿Cómo se sintió representando a su país?, ¿Qué hubiera dado por debutar en la absoluta?

MA: «La verdad es que el debutar con la Selección Española a los quince años fue algo impensable para mí. Era algo súper difícil porque antes no es como ahora que viene más gente a las islas a ver fútbol y sin contar Internet que podemos ser vistos en cualquier parte del mundo. Para mí ser jugador fijo en la Selección Española desde los 15 años fue una experiencia única. Estaba entre los mejores 16-18 jugadores de toda España durante unos cuantos años seguidos y eso no era fácil, por lo que estaba orgulloso de poder estar ahí. La primera vez que escuché el himno de España en mi debut tuve una sensación extraña, ya que ese momento sólo lo había visto por la tele cuando jugaba la selección absoluta o en los Juegos Olímpicos cuando ganaba algún atleta español. Debutar con la absoluta es lo máximo para un futbolista y eso ya hubiera sigo demasiado».

DP: Además de jugar en el Tenerife y Numancia también jugó con el Grimby Town en Inglaterra, Villarreal, Sabadell y Santa Clara, de la  Primera División portuguesa, ¿Qué le aportó el fútbol en esos equipos y cómo recuerda esas etapas?

MA: «Fueron etapas diferentes cada una de ellas. La del Numancia fue mi primer equipo fuera de Tenerife y conseguí un ascenso a Primera. El Grimsby en Inglaterra me sirvió para ver que cada país tiene su cultura futbolística ya que se jugaba al fútbol de una manera muy diferente a la española. Me hizo ver cosas positivas, más allá de que anocheciera a las cinco de la tarde. En Villarreal trabajé en un club joven, nuevo, pero a la altura de un grande en todos los sentidos. Pude compartir con grandes futbolistas y aprender muchísimo. Fue una gran experiencia tanto personal como deportiva. A Sabadell llegué el último día del mercado de fichajes y elegí ir ahí más por los estudios que por el fútbol realmente. El club me gustaba y me habían hablado muy bien, pero tenía otras ofertas que quizás me tiraban más pero elegí el Sabadell para poder estudiar en Barcelona y seguir formándome. Quizás fue el año en el que estuve más inestable deportiva y personalmente. Llegué a Portugal después de que me vieran jugar en Sabadell. Empezamos a negociar y me incorporé muy rápido al equipo para así poder jugar la Intertoto, ya que el equipo se había clasificado para la previa de la Copa de la UEFA y todo eso gracias a los goles que había metido mi amigo y compañero Toñito la temporada anterior. Esta fue mi última temporada como profesional, ya que estando ahí enfermé de esclerosis múltiple. No lo sabía hasta que llegue a Tenerife y empecé a hacerme pruebas hasta llegar al diagnóstico, con lo cual tuve que dejar el fútbol».


DP: La esclerosis múltiple truncó su carrera. Cuando conoció que tenía esa enfermedad, ¿Qué fue lo primero que le vino a la cabeza?

MA: «Lo primero fue mi familia; mi mujer y mi hija. Antes del diagnóstico de la esclerosis, hubo un informe previo que decía que tenía un tumor cerebral en el cuerpo calloso del cerebro y que era inoperable. (Suspira….) fue difícil pero tardé un segundo en olvidarme de eso y seguir siendo positivo como lo había sido siempre. Ahora me tocaba luchar por otra cosa, antes ya había luchado por ser futbolista pero ahora me tocaba otra cosa y eso es lo que he hecho hasta ahora».

DP: Para aquellas personas que no tienen suficiente conocimiento de esta enfermedad, ¿Qué nos puede decir de ella?

MA: «Es una enfermedad progresiva del sistema nervioso central que provoca lesiones múltiples en la mielina. Se manifiesta con diversos síntomas como la parálisis de las extremidades inferiores, hormigueo, pérdida de la sensibilidad, memoria, el habla, parte cognitiva, visión,  etcétera. Al lesionarse la mielina, la información no va correctamente por el cerebro y esto trae como consecuencia brotes. Por ponerte un ejemplo, es como cuando pelas un cable y la electricidad no pasa, así se entiende mejor. Es una enfermad que no avisa cuando te d,  pero he aprendido a vivir con ella porque se puede. Nos respetamos y nos conocemos, y la verdad que después de estar muy, muy mal al comienzo de la misma, ahora estoy como si no la tuviera, aunque sigue viviendo conmigo. No puedes bajar los brazos ante esto, y no digo que sea fácil, pero tenemos que poner todo de nuestra parte y seguir, sabiendo que la tenemos y que nos limita para muchas cosas, pero podemos seguir y es lo que yo hago, con mis bajones incluidos».

DP: La enfermedad le paró su carrera a los 25 años, en ese momento ¿Cómo vio el futuro? y, con el paso de los años ¿Cómo lo ve ahora?

MA: «Tuve que dejar de hacer lo que más me apasionaba y de lo que estaba viviendo mi familia y yo desde muy joven. Pero sinceramente tuve la capacidad para aceptarlo desde el minuto uno y no sentirme víctima de nada. Me tocó y punto. Ahora comienza mi nueva vida y tengo que seguir. Esto es lo que hice desde un principio aún estando mal física y mentalmente, pero no podía dejar que la enfermedad pudiera conmigo. Tengo otras motivaciones y responsabilidades que cumplir, y no iba permitir que esto me lo impidiese. Pensar en mi familia hace que no abandone cuando peor he estado, ellos han sido mi motivación».


DP: Inició una escuela de fútbol en el año 2010 que en la actualidad tiene mucho éxito, ¿Cómo se le ocurrió la idea?, ¿Cómo ha visto la evolución? y ¿Qué significa esta escuela para la cantera tinerfeña?

MA: «La escuela nace junto a Toñito y Álex en un viaje a Madrid en el momento que Cristiano Ronaldo firma su contrato con el Real Madrid. Fuimos a verlo porque Toñito es muy amigo suyo. Durante el viaje de vuelta a Tenerife sale la conversación de realizar partidos benéficos para ayudar a las personas que padecen esclerosis múltiple y una vez que decidimos hacerlo, nace la idea de por qué no crear una escuela de fútbol para aportar lo que sabemos a niños. Ahí nace nuestra escuela de fútbol. Empezamos teniendo unos treinta niños y después de siete años tenemos más de doscientos. Estamos muy orgullosos de ello y sobre todo porque la creamos con un objetivo claro y definido y cada año lo vamos cumpliendo, así que estamos contentísimos. Seguimos manteniendo la misma idea inicial que es la de formar y educar a través del fútbol, inculcando valores desde abajo y con el objetivo de poder ayudar a que los jugadores puedan ser vistos y les pueda llegar esa oportunidad con la que todos los que hemos jugado al fútbol, soñamos. De momento lo estamos consiguiendo y nuestro equipo, Sporting Club Tenerife sigue creciendo y mejorando».

DP: Participó recientemente en Expofútbol, ¿Qué valoración hace del evento?

MA: «La verdad es que tuve la oportunidad de participar en ese gran evento organizado por Sonja Arup de Insportime junto a la Federación Interinsular Canaria y de aquí los felicito nuevamente porque fue un éxito, tanto las jornadas como la gala de premios. Disfruté muchísimo con mi ponencia y compartiéndola con tanta gente y con otros profesionales que asistieron. Fue una sensación guapísima, no sé, no podría explicarla. Lo que sí podría es invitarles a que la vieran. Es una ponencia sobre mi vida deportiva y personal. Esta subida a YouTube y sólo hay que poner Moisés Álvarez Motivación y Superación y aparecerá».

DP: Es usted coach y uno de sus objetivos es la motivación en los jugadores, ¿Cuáles son las claves para conseguirlo?

MA: «Realmente mi función es la de acompañar al futbolista o deportista a alcanzar sus objetivos, mediante la pregunta y los desafíos y no diciéndoles lo que tienen que hacer. Muchas veces hago más mentoring que coaching, pero al final, se trata de ayudar. Hace poco dije que tengo un propósito de vida y no es otro que ayudar a los demás, algo que llevo haciendo desde que tengo uso de razón, lo que ahora además es mi profesión. Mis amigos dicen que soy coach desde que nací y la verdad es que miro para detrás y tiene sus rasgos. Ahora tengo más experiencia, estoy formado y certificado a nivel internacional como coach profesional y la diferencia se nota muchísimo, ahora es mi profesión».

DP: ¿Qué anécdotas nos puede contar con los jugadores de la base en su escuela de fútbol?

MA: «La verdad es que siempre surgen anécdotas, sobre todo con los más pequeños. Piense que tenemos niños desde los 4 años hasta los 18 años. Imagine si puede haber anécdotas. Hay una que se repite mucho en los más pequeños y no es otra que durante los partidos, cuando están comenzando a practicar fútbol, que mientras están ya jugando, alguno se sienta en el césped y se pone a jugar con el caucho en vez de ayudar a sus compañeros».

DP: ¿Qué le ha aportado su nueva faceta de coach?, ¿Cómo ve el fútbol desde ese punto de vista?

MA: «Siempre he dicho que si yo hubiera conocido el coaching mientras fui futbolista el resultado hubiera sido otro y mejor. A través del coaching he aprendido muchísimas cosas que me hubieran ayudado a rendir más, estoy totalmente seguro. Es algo que veo en estos últimos años en los deportistas con los que he tenido la suerte de trabajar».

DP: ¿Qué consejos les da a sus jugadores y a sus familias para aquellos jóvenes que entran a formar parte de su escuela?

MA: «A los chicos que se incorporan a nuestro proyecto sólo les digo que disfruten, que aprovechen el tiempo que están entrenando para aprender mientras se divierten. Que respeten, trabajen, sean humildes, son valores que inculcamos desde abajo y que a veces, desgraciadamente, parecen no ser suficiente. A los padres siempre les digo que se mantengan al margen de los entrenamientos y que sean un ejemplo para sus hijos en comportamiento. Que se comuniquen siempre en positivo a sus hijos y que para cualquier cosa, me tienen a mí para hablar al respecto. Estamos formando a personas a través del fútbol».

DP: ¿Un mensaje final a la cantera tinerfeña?

MA: «La cantera futbolística en Tenerife es muy buena y creo que tienen que seguir con la misma ilusión que tuvieron desde un principio y trabajar duro. También les digo que ser futbolista no es fácil, nadie te regala nada, por lo que les aconsejo no dejar de estudiar nunca. Los estudios son lo más importante y es compatible con el fútbol. Se pueden hacer las dos cosas a la vez y ser bueno en las dos».

DP: ¿Mensaje final a la afición blanquiazul?

MA: «A la afición del Tenerife poco se le puede decir. Que sigan ahí animando al equipo como siempre lo han hecho. Son una parte importante del club, quizás la más importante. Sin afición no hay club, y tienen que seguir animando como siempre aunque a veces no se esté de acuerdo en cosas o situaciones; hay que seguir».


Un gran deportista, una gran persona y un gran profesional. La vida le dio un vuelco y supo asumirlo, aceptarlo y continuó. Un nuevo camino se abrió ante sus ojos, se formó y con el objetivo de ayudar a los demás sigue muy de cerca del fútbol, su pasión. Con el permiso de nuestro protagonista y de todos ustedes, llego a una conclusión: Ha sido maravilloso pasar un rato con Moisés porque él te da la fuerza para saber que con ganas y corazón todo se supera. Muchas gracias Moisés por ser un grande de Tenerife.