Redacción Deporpress | Las víctimas por el trágico atentado de Niza en la pasada noche ha sido el motivo por el que la plantilla ha querido homenajear al pueblo francés con un minuto de silencio antes de comenzar el entrenamiento. País en el que nació Camille, uno de los nuevos fichajes blanquiazules y que se mostraba abatido por toda la información que había comenzado a circular desde ayer. Quizá este fue el único momento del día diferente (por desgracia), en un entrenamiento que no ha sido sino la prolongación del programa de entrenamientos previstos para toda la semana.
«Teníamos muchas ganas de ver a los nuevos y los amigos. Estamos sufriendo un poco porque son los primeros días pero teníamos ya ganas de ir viendo cómo evoluciona todo. La pretemporada está siendo similar, cosas normales y preparándonos lo mejor posible para ese primer partido de agosto», comentó Aitor Sanz.
«Se hace duro pero es lo que toca porque este periodo de mucho calor lo tenemos que sufrir para coger ritmo y fondo que nos de buen pie para comenzar la liga en plena forma. Me gustaría empezar en casa porque nos toca siempre fuera pero no es nada fuera de lo normal. Como no tenemos derbi no tenemos tampoco una fecha especial», afirmó Sanz quien también tuvo tiempo para alabar la llegada de Crosas porque «nos dará un poco más de competencia y nos hará mejor a todos», matizó.