por @juanjo_ramos
Sí, se va Luis Milla. El mejor centrocampista, junto a Aitor Sanz y Ricardo León, de las últimas dos décadas en el CD Tenerife. Lo hace con 25 años, margen de crecimiento y a un equipo bien elegido, que le permitirá dar otro salto adelante a poco que mantenga la receta utilizada durante sus dos años y medio de estancia en la Isla.
Humildad, trabajo, respeto y rendimiento. Nunca se creyó más que nadie, nunca fue tacaño en el esfuerzo, nunca se le vio un comportamiento incorrecto y siempre estuvo a un nivel más que aceptable, en cada aparición, en cada partido.
Su crecimiento exponencial tras el parón le ha valido una cola de equipos tocando a la puerta de las oficinas del Heliodoro. El Granada, más listo y decidido que otros que acabarán pagando el doble por un jugador extranjero de nombre impronunciable, se lleva una perla a cambio de los 5 millones de la cláusula de rescisión. Esto supone 10 veces más que el dinero que costó traerle a Tenerife.
Entonces fue Alfonso Serrano el que se la jugó. Miguel Concepción dio el ok, pero el vallisoletano tenía claro que acertaba. Este viernes lo ha recordado en la Cope, al tiempo que se alegraba por el jugador y por el Tenerife. La inyección económica es un alivio para Juan Carlos Cordero, aunque no el tope salarial no se vea incrementado en la misma cuantía.
Y no es el primer ingreso que llega de la ‘factoría Serrano’. Durante su discutida estancia en la dirección deportiva blanquiazul fue capaz de generar más de 12 millones de euros, ya sea mediante la negociación de salidas o por la multiplicación del valor de futbolistas que trajo a coste cero o casi cero y fueron vendidos posteriormente.
Los 5 millones de Milla (costó 0,5) se unen a los 2,2 de Bryan Acosta (costó 0,05). Son sus dos operaciones más brillantes, pero también ha obtenido beneficios el Tenerife por Juan Villar (0,8), Malbasic (0,6) y Germán (0,1). En sus años en el club, Serrano supo exprimir a los compradores para sacar 3,2 al Eibar por Nano o 0,8 al Real Madrid por Cristo González. Incluso Javi Moyano tuvo que pasar por caja (0,07).
Algún día en esta Isla aprenderemos a valorar las cosas, a no considerar un desastre al que comete errores y a tener paciencia. Justo lo que decía este viernes, también en la Cope y perdón por el autobombo, Roberto Perera. Dijo el ayudante de Cervera que la clave del éxito había sido mantener la confianza en el proyecto en los peores momentos. Lo contrario que pasa en Tenerife.