Redacción Deporpress| El 2020 ha sido, indiscutiblemente, el año de Luis Milla. El centrocampista madrileño mostró su mejor versión desde que aterrizó en la isla y fue el artífice de la remontada descrita por el Tenerife en la segunda vuelta del pasado campeonato liguero.
Aumentó su liderazgo sobre el terreno de juego y fue un factor diferencial también en la faceta ofensiva, anotando nada menos que 7 goles entre el 8 de febrero y el 17 de julio.
Su crecimiento futbolístico fue indudable y nada más concluir el último campeonato de Segunda División se sabía que sus días como blanquiazul habían caducado. La categoría se le había quedado pequeña y a la puerta de su representante llamaron varios clubes de la élite del fútbol nacional.
El 30 de julio, apenas diez días después de acabar su último partido con la camiseta del Tenerife, se confirmó la noticia. El Granada CF abonó los 5 millones de euros que figuraban en la cláusula de rescisión y se hizo con los derechos del organizador hasta el 30 de junio de 2024. En el Heliodoro recibieron diez veces más de la inversión que realizó Alfonso Serrano cuando apostó por hacerse con sus servicios en enero de 2018. Pero, de paso, también se quedaban huérfanos de un referente, de un líder natural para el resto de sus compañeros y para los seguidores blanquiazules. Nadie ha logrado llenar aún el vacío que dejó con su marcha.
Normal. Con las ideas claras, Milla nunca escondió el esfuerzo. Ni tampoco se borró de ningún partido. Con una dieta estricta de alimentación y un entrenamiento específico fuera de las sesiones con el grupo, estuvo casi siempre una marcha más por encima de sus compañeros. Por eso, tuvo un valor capital para todos los entrenadores que lo dirigieron en la isla.
Ejerció como capitán sin brazalete. Más de 8.200 minutos acumulados entre Liga y Copa. Jugó 95 partidos como blanquiazul, en los que anotó diez goles y repartió otras once asistencias con destino a la red.
Milla, tras abandonar el Tenerife, había atrapado su sueño. Llegaba, por fin, a Primera División y además lo hacía a un equipo que le iba a permitir jugar una competición continental como la Europa League. Se estrenó a lo grande con el Granada, anotando un gol en la jornada inaugural de la presente campaña ante el Athletic en el Nuevo Los Cármenes. Hasta la fecha, ha sido utilizado por Diego Martínez en 12 ocasiones en las 16 jornadas que se han disputado. En todas ellas fue titular, aunque solo acabó cinco de esas citas. Por ahora, totaliza 1.005 minutos. En la Europa League ha disputado 7 partidos (6 de ellos como titular).
No ha podido despedir Milla el 2020 como le hubiese gustado, ya que el 27 de diciembre se conoció la noticia de su positivo por COVID-19. El madrileño recibirá el nuevo año aislado en su domicilio de Granada, pero se encuentra bien de salud. Con ganas, como siempre, de devorar kilómetros sobre el césped para seguir atrapando su sueño.