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Miguel Malik Allen, un tinerfeño con corazón verdinegro

Redacción Deporpress | El destino ha querido que Miguel Malik Allen Montesdeoca, el último tinerfeño que ha debutado en la Liga ACB se mida este sábado al Lenovo Tenerife con la camiseta del Joventut. Este joven talento, que cumplirá la mayoría de edad el próximo mes de mayo, es un producto de la cantera del Santo Domingo de la Calzada, una pequeña gran familia presidida por Alejandro Bruno.

Allí, con apenas 4 años, comenzó la andadura de Allen en el mundo de la canasta. Ronald Cómez, técnico del club santacrucero y entrenador del jugador durante su etapa en la isla, nos desvela algunos detalles con los que aproximarnos a las principales características de la última sensación de la Penya, tras su estreno oficial en la máxima categoría del baloncesto nacional.

Allen, de 2,03 metros, viene de una familia de deportistas. Su padre, Blue, jugó en el Canarias de Liga EBA hace más de dos décadas y se afincó en Tenerife, donde defendió también los colores del Tacoronte, el San Isidro e incluso el Aridane, en La Palma. Aquí conoció a Yaiza, su mujer, que jugaba al balonmano a nivel amateur. La llegada del pequeño Miguel Malik al Santo Domingo de la Calzada no fue para nada casual. Jou Costa era el entrenador de los aurinegros en aquella época y su progenitor, Juan José Bruno, fue el fundador del club en el que formó el actual jugador del Joventut.

Cómez recuerda que Miguel Malik Allen «estuvo con nosotros hasta su último año de infantil, ya que en su primer año de pre cadete se marchó al Joventut. El interés de los verdinegros por él venía de lejos, ya que siendo pre infantil, en 2016, jugó la Minicopa con ellos. Un año más tarde, en 2017, jugó la fase previa de la Minicopa con el Joventut y la fase final con el Real Madrid».

Su entrenador en el Santo Domingo relata la pugna que mantuvieron verdinegros y merengues para intentar convencerlo. «Sabíamos que seguían a Miguel Allen desde el Campeonato de España de Minibasket en 2014. Despuntó al año siguiente y luego jugó con los dos pero, finalmente, eligió irse a Badalona».

«Con el Santo Domingo siempre fue un chico excepcional. Era muy competitivo entrenando. Su mentalidad en el día a día era muy ambiciosa. Llegó con nosotros a jugar, en categoría benjamín, con el equipo de minibasket. Y recuerdo que lo hacía de manera habitual con el equipo de 2001, aunque él había nacido en 2003«.

Su privilegiado físico «le hizo compaginar entre dos y tres equipos en la misma temporada. Nunca tuvo quejas para entrenar. Venía con muchas ganas y estaba siempre a tope, estuviese en el equipo que fuese. Jugó la final del Campeonato de Canarias de Minibasket y quedamos campeones, en un partido muy igualado contra el Gran Canaria. Era un ‘enano’, jugando contra gente que le sacaba dos años de diferencia, pero anotó y defendió. Tuvo mucho protagonismo en aquel título«, recuerda orgulloso Cómez.

Su estreno en la ACB del pasado fin de semana, ante todo un Real Madrid y en el WiZink Center, ha sido el acontecimiento de los últimos días en el Santo Domingo, que cuenta con unos 150 niños en la actualidad. Este club, tiene su sede en el IES San Matías, aunque también entrena en el Colegio Virgen del Mar y, tras un reciente acuerdo, en el colegio La Salle de La Laguna. «Nuestra filosofía es trabajar con los equipos pequeños y las escuelas de pre infantiles y pre cadetes para que los críos tengan la oportunidad de disfrutar con el baloncesto».

Miguel Malik Allen «es el primer jugador que tenemos en llegar a la ACB, aunque hay otros baloncestistas que han salido del Santo Domingo y que ahora están en EBA, LEB Plata e incluso en universidades americanas«, apunta Cómez.

Sobre el futuro del tinerfeño, su entrenador en la base lo tiene muy claro. «Nos encantaría que siguiese lo más arriba posible. Esto, indudablemente, es un premio a su trabajo y para nosotros también supone una recompensa porque visibiliza nuestra labor de muchos años con tantísimos jugadores. Es un mérito de todos y nuestro fundador, Juan José Bruno, siempre apostó porque pasasen cosas como esta«.

Cómez considera que Allen tiene mimbres «para hacerse un camino en la ACB, aunque para jugar profesionalmente hay que tener en cuenta muchos factores. El Joventut ha apostado por él y estoy convencido de que continuará creciendo. De hecho, Allen es internacional con España en las categorías inferiores e iba a jugar el Mundial Sub18 de Bulgaria con el combinado nacional antes de que se suspendiese por culpa del coronavirus», explica.

Sobre las principales características de la nueva promesa del Joventut, su técnico en el Santo Domingo de la Calzada recuerda que, cuando jugaba con nosotros, «era muy atlético, vertical de cara a canasta y finalizaba muy fuerte. Ahora, además, ha adquirido otros recursos, como jugar muy bien sin balón. Aquí jugó toda la vida de base, pero en Badalona lo están utilizando más de ‘dos’ e incluso de alero. Es un jugador muy polivalente que, en los contraataques en campo abierto, se abre bien para tirar».

Cómez desvela que Miguel Malik Allen «es un chico muy casero, humilde y noble. Suelo hablar con él cada cierto tiempo y también con sus padres. En verano, cuando vuelve a Tenerife, quedamos incluso para entrenar juntos. Siempre se acuerda de nosotros y está muy vinculado a nuestro club y a las personas que lo componemos. También sé que tiene un trato muy cercano con los que fueron sus compañeros aquí antes de marcharse. Se merece lo mejor».

Como es obvio, este sábado estarán pendientes de la televisión para ver si Allen tiene alguna opción de volver a jugar en la ACB, en este caso ante el Lenovo Tenerife. «Sería genial que pudiese salir y que disfrutase del partido contra el Canarias, el club en el que jugó su padre«, dice Cómez.

Miguel Malik Allen ya tiene sucesor en el Santo Domingo de la Calzada. «Su hermano Jaheem forma parte de nuestra ‘escuelita’ y cumple 7 años el mes que viene. Aún es pronto para decir hasta dónde puede llegar, pero tiene buenas condiciones y, sobre todo, muchas ganas de entrenar y mejorar», concluye.