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Miguel Ángel Ruiz: «Quisimos crear una universidad de fútbol en el Tenerife”

Redacción Deporpress | Miguel Ángel Ruiz es un cauce común en las dos orillas que confluyen en el Tenerife-Málaga de este sábado en el Heliodoro. Director deportivo en la complicada etapa final de Javier Pérez como presidente blanquiazul, entre mayo de 2002 y marzo de 2003, y autor del epílogo de su carrera como futbolista tras escribir los últimos renglones de su vida deportiva sobre el césped con la camiseta del club de la capital de la Costa del Sol en 1990.

Hablar con él sobre fútbol es siempre un aprendizaje. Gran conocedor del fútbol. Inteligente. Exquisito en el trato y honrado en sus respuestas. Dice lo que piensa sin tapujos, pero casi siempre también se piensa muy bien lo que dice. Atiende la llamada de DEPORPRESS desde Madrid, donde reside con su familia tras ocupar hasta hace unos meses el cargo de director técnico de la academia del Atlético de Madrid, el auténtico club de sus amores.

Actualmente ocupa su tiempo interviniendo como ponente en Masters, concretamente el de la Liga de Fútbol Profesional (LFP) sobre dirección de equipos y canteras. O en el que imparte el Diario Marca para alumnos de Ciencias de la Información que quieran convertirse en periodistas deportivos.

DEPORPRESS: ¿Cómo está viendo al Tenerife y al Málaga esta temporada?

MAR: He visto más al Málaga que al Tenerife, al que creo que le ha costado más trabajo arrancar y la clasificación es un fiel reflejo de esa circunstancia. Estoy convencido de que el cambio de entrenador ha afectado, pero la Segunda División es una categoría muy igualada y cualquiera puede dar la sorpresa o hacerte daño. El Tenerife lleva una buena racha últimamente en el Heliodoro y seguro que planteará batalla. El Málaga, que sí ha presentado su candidatura como uno de los equipos que van a estar arriba, no lo va a tener nada fácil.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»El Tenerife lleva una buena racha últimamente en el Heliodoro y seguro que planteará batalla»[/quote]

D: ¿En qué jugador del Málaga debería fijarse el Heliodoro este sábado?

MAR: A mí el que me llama realmente la atención es Jack Harper, al que conozco desde que estaba en los juveniles del Real Madrid. Es un chico que se ha adaptado perfectamente a la categoría. Es completo, fuerte, rápido y también ha hecho sus goles. Ha sabido llegar viniendo desde abajo y creo que encaja perfectamente en el sello de lo que le gusta a López Muñiz, que ha logrado hacer un Málaga compacto, que compite y que es un equipo difícil de ganar.

D: Han pasado ya 15 años de su etapa en la isla, ¿qué recuerdos le quedan?

MAR: Muy buenos porque conocí a gente con la que trabajé muy a gusto. Y, al mismo tiempo, con la espina clavada de saber qué hubiese pasado de haber tenido continuidad. Romper el contrato con el Tenerife tras la salida del club de Javier Pérez fue una decisión exclusivamente mía. Me pareció lo más coherente porque la persona que me había dado su confianza ya no iba a seguir. Admito que me dolió tomar esa decisión porque suponía no poder finalizar la labor que estaba realizando y, también, me obligaba a dejar a medias el proyecto de cantera que estábamos desarrollando en coordinación con Sesé Rivero.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Romper el contrato con el Tenerife tras la salida del club de Javier Pérez fue una decisión exclusivamente mía»[/quote]

D: Bajo su tutela llegaron jugadores prometedores que dieron un buen rendimiento, como Edu Moya o Jesús Vázquez, pero si hubo alguien que realmente cautivó al Heliodoro fue Veljko Paunovic.

MAR: Y todo el mérito fue de él. Traerlo fue sencillo. Ya lo fiché cuando tenía solo 17 años para el Atlético de Madrid. Era un futbolista en todos los sentidos del término. Tenía calidad y polivalencia. En la isla cumplió con creces con todo lo que esperaba de él. Y eso que jugó casi como punta de referencia cuando él siempre ha sido más un mediapunta. Paunovic es de esos jugadores que te marcan. No solo por su talento, que eso es indiscutible, sino por la capacidad de compromiso que tiene para poner toda su energía a disposición del equipo. Él mismo se subía el umbral de exigencia y eso lo convertía en un ejemplo para el resto de futbolistas que tenía a su alrededor. Y, luego, es muy brillante sobre el césped. Como entrenador está aún en plena evolución. Ya ha tenido muchos éxitos con los Chicago Fire en Estados Unidos y, por su manera de ver el fútbol y cómo lo transmite, estoy seguro de que los seguirá teniendo allí o donde vaya.

D: Hablando de conceptos tácticos, ¿considera que en el fútbol actual prima ya más lo físico que la pizarra?

MAR: Yo no iría tanto por ahí. Los futbolistas de ahora son más grandes y se trabaja mucho más la fuerza. Tampoco se entrena más que antes, pero sí que se hace de una manera más integrada. Antes todo era quizá más analítico. Hoy prima el juego colectivo sobre lo individual. Por eso, al haber menos individualidades, hay mucha más igualdad entre los equipos. Antes había 12 o 13 jugadores que estaban muy por encima del resto y ahora hay un nivel más parejo dentro de un vestuario. También se juegan más partidos que antes y hay que adaptar los ritmos de entrenamiento a esa circunstancia. Algo que también llega y se trabaja cada día más en las academias y en la cantera.

D: Antes hizo referencia a que una de las cosas que más pena le dio al dejar el Tenerife fue dejar el proyecto que tenía para la cantera ¿en qué consistía?

MAR: Íbamos a ir de la mano de la Universidad de La Laguna para crear una universidad del fútbol, algo en lo que el Tenerife hubiese sido pionero en España. Los integrantes de su cantera en edad universitaria se habrían formado a nivel integral, con la posibilidad de cursar asignaturas relacionadas con la actividad física del deporte o el periodismo deportivo, por ejemplo.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»Íbamos a ir de la mano de la Universidad de La Laguna para crear una universidad del fútbol, algo en lo que el Tenerife hubiese sido pionero en España»[/quote]

D: Y a su juicio ¿cuál es el estado de la cantera del Tenerife?

MAR: En los últimos cuatro años estuve trabajando en la base del Atlético y seguía más a la cantera del Tenerife que a su primer equipo. Siempre ha habido jugadores interesantes y, de hecho, hay algunos que llegaron al club tras alcanzar acuerdos con la entidad de la isla y los padres de los chicos. Siempre se ha hecho a través de una relación cordial. De todos ellos, me quedo con Óscar Castro, un chico que vino al Atlético como cadete y que ya es internacional Sub 17. El Tenerife, gracias a ese hecho, ha conseguido más contraprestaciones por esos objetivos que ha cumplido con la camiseta rojiblanca.

D: ¿Cómo se concilia la exigencia de cumplir con los objetivos deportivos, que cada día son mayores, de un club en expansión internacional como el Atlético con la llegada de canteranos al primer equipo?

MAR: Con mucho trabajo detrás. Ahora mismo hay cinco futbolistas del Atlético que entrenan con el primer equipo cada día. Eso es fundamental. Casi todos han debutado con Simeone en alguna competición. Y detrás hay otros tantos que vienen empujando muy fuerte, de hecho algunos están en el filial, que marcha segundo en su grupo de Segunda B, aun estando en edad juvenil.

D: ¿Qué porcentaje de importancia tiene el contar con las infraestructuras adecuadas?

MAR: Es una de las bases fundamentales. El Tenerife está a punto de dar un gran paso con la mejora de la Ciudad Deportiva Javier Pérez y estoy convencido de que cuando se culmine ese proyecto en Geneto supondrá un avance importante. Luego hay cosas que se tienen o no se tienen. Y que son producto de un trabajo continuado de muchos años. Si comparamos la estructura de cantera del Tenerife con el Atlético, pues está claro que en la isla siguen estando un escalón por debajo. Pero es lógico por una cuestión presupuestaria y de recursos. Luego, cuando sales al césped, nada de eso importa. El año pasado nos medimos al Tenerife en la Copa de Campeones Juvenil y, aunque salió victorioso el Atlético, no hubo esa diferencia grandísima. El juvenil del Tenerife es un equipo competitivo y trabajado. Quizá eché de menos ese gen de calidad que suelen tener los jugadores canarios y que sobrepasa al resto de otras latitudes. Recuerdo que era un equipo aguerrido, pero no tenían futbolistas que marcasen esa diferencia técnica con el resto. Algo que, por ejemplo, sí que tienen en su equipo cadete, por lo que les pude observar la última vez.

D: Volviendo a los Tenerife-Málaga, y para no desviarnos demasiado del partido de este sábado, usted protagonizó una anécdota muy curiosa como futbolista, ¿verdad?

MAR: No me hagas recordarla, por favor (risas). Fue en la temporada 1987/88, la primera que jugué en el Málaga tras llegar del Atlético de Madrid y en la que, además, logramos el ascenso. Teníamos un equipo con mucha experiencia, con gente como Juanito, ‘Boquerón’ Esteban o yo mismo. Era uno de los primeros partidos de Liga. Fui a proteger al portero húngaro Pepe Szendrei y, cuando vi que tenía el balón controlado, me di la vuelta. Él blocó y quiso sacar rápido con el pie para buscar sorprender a la defensa del Tenerife, pero midió muy mal. Tanto que despejó el balón sobre mi cabeza y acabó siendo gol en propia puerta. Me dio un pelotazo tremendo y me preocupé bastante porque, encima, yo venía de tener una lesión importante en el cuello en mi último año en el Atlético. Mínguez, que jugaba en aquel Tenerife y sabía de mi dolencia porque coincidí con él en cuando los dos éramos rojiblancos, fue uno de los que más se interesó por cómo estaba. Obviamente no me enteré de nada. Pero los que la vieron dicen que fue una acción cómica. Luego recuerdo que al Tenerife, no sé si esa misma temporada o la siguiente, le hice un gol en el Heliodoro con el Málaga, pero como de ese no se acuerda nadie espero que ya me lo hayan perdonado en la isla (más risas).