Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | El fútbol es un deporte que desprende magia por muchos elementos. Uno de ellos es la imprevisibilidad. Lo que parece imposible, se convierte en una realidad. Y esa situación le ha sucedido a El Cotillo en el fútbol modesto: de la Tercera División. El equipo celeste cree en una salvación que parecía una simple utopía. Ahora despiertan progresivamente de una pesadilla que podría convertirse en un sueño. En veintidós jornadas, el cuadro de La Oliva sumaba doce puntos: a once de la salvación. Dos meses y siete jornadas después, la escuadra majorera se ha situado en veintisiete puntos, a cuatro de la permanencia.
Un repunte meritorio que le ha convertido en el mejor equipo del grupo canario de las últimas ocho jornadas. Pero quizás no sea suficiente, ya que solo restan nueve citas para la conclusión del tramo regular. Pero El Cotillo no se rinde. Y de la mano de su entrenador, Michel Brito, tratamos de entender la receta que les ha llevado a un resurgimiento cuando parecían desahuciados. El técnico vivía un regreso a los banquillos de los celestes a finales de octubre, debido a los malos resultados en el inicio de liga. Su debut fue una película de terror: perdieron una ventaja de 0-3 al descanso para caer en los segundos cuarenta y cinco minutos por 4-3. Pero nunca han bajado la cabeza, y llegan con más fuerza que ningún otro club a este sprint decisivo, ya que la salvación se ve ahora como un regalo. Desde Deporpress, hablamos con la figura que maneja la nave celeste desde los banquillos.
Dani Cerdeña: Aterrizaba en el banquillo a finales de octubre. La directiva de El Cotillo confiaba en su figura para dar la vuelta a la situación de un equipo que sumaba cuatro puntos en las primeras nueve jornadas. Supongo que lo primero es levantar el ánimo de los jugadores.
MB: Lo primero es que te conozcan y vayan adquiriendo conceptos nuevos respecto a los del último técnico. Se trata de lanzar un mensaje para que los jugadores recuperen el ánimo y sean conscientes de que son futbolistas válidos para Tercera División. Con trabajo, sacrificio y muchas sesiones de entrenamiento, hemos ido armando un equipo sólido a quien es difícil meter goles. Competimos en todos los campos. Esperemos que estemos a tiempo.
DC: Debutaba en Ibarra: ganaban 0-3 al descanso pero terminaban cayendo 4-3. Levantar a un equipo que ya estaba hundido se hacía cuesta arriba desde el primer minuto.
MB: Ese día pasaron circunstancias extrañas. Íbamos 0-3 al descanso, siendo superiores, pero tras el regreso de vestuarios nos quedamos con uno menos en el 51’, con una expulsión totalmente injusta. Luego, con un equipo que está enterrado ahí abajo, bloqueado mentalmente, lógicamente vino el primero y el resto fue cuestión de tiempo. Perdimos el partido en el descuento. Pero, a partir de ahí, nos hemos ido armando. La directiva hizo un esfuerzo importante en diciembre para incorporar jugadores de bastante categoría.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»La directiva hizo un esfuerzo importante en diciembre para incorporar jugadores de bastante categoría».[/quote]
DC: A finales de enero, la salvación parecía una utopía. Colistas, doce puntos y a once de la salvación. Ahora, El Cotillo es el mejor equipo de las últimas ocho jornadas. ¿Qué ha cambiado?
MB: La dinámica de los entrenamientos y los partidos. Antes, nos derrotaban en los minutos de descuento, mientras que últimamente somos nosotros quienes hemos sacado puntos sobre el reglamentario. Últimamente, también estamos teniendo bastante fortuna, situación que antiguamente era esquiva. Tenemos opciones de ganar en cada campo, tal como demostramos en Tamaraceite y Santa Úrsula. No es que estemos lógicamente bien, ya que somos colistas, pero estamos mucho más cerca que hace siete jornadas.
DC: ¿Cuándo cree que se produjo el punto de inflexión?
MB: A partir del partido del Mensajero en casa, cuando el resultado tuvo que ser más favorable para nosotros, pero que terminó 1-1 donde Yeray falla un penalti en el 96’ que era el 1-2 para ellos. Creo que ese día cambió la suerte, aunque parezca una tontería. Se revierte la dinámica. Después del partido de Yaiza, donde perdemos 4-1 con un resultado totalmente engañoso, volvemos a casa para jugar con el San Fernando y remontamos un 0-2 en inferioridad numérica para remontar el partido. Ese fue el día en el que El Cotillo definitivamente pasó a caminar con pasos agigantados. El único problema que hemos tenido es que con la puntuación que hemos obtenido recientemente no ha sido suficiente, ya que los que están por encima nuestra también han ganado.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»El día del partido contra el Mensajero en casa cambió nuestra suerte».[/quote]
DC: Se han abocado a la media inglesa: sólidos como locales con cuatro victorias seguidas, y tres empates en las últimas tres salidas. ¿Es suficiente?
MB: Siendo los últimos, no dependemos de nosotros. Pero sí es verdad que con esta dinámica sumaríamos 49 puntos, por lo que estaríamos salvados. Las matemáticas dicen que es imposible, por lo que debemos ir sumando partido a partido. Ahora visitamos al Buzanada y luego recibimos en casa al Tenisca, por lo que sacar cuatro puntos no sería nada malo.
DC: El calendario no es malo: visitan al Buzanada, reciben al Tenisca… y luego a Lanzarote antes de afrontar dos citas seguidas en casa.
MB: El calendario te engaña. Nosotros hemos resurgido contra los cuatro primeros. Empatamos en casa del Tamaraceite, del Santa Úrsula y ganamos a Villa o San Fernando en casa. Debemos competir cada partido. Ahora, nuestro próximo rival siempre es para nosotros el mejor de la categoría: el Buzanada. Debemos exprimirnos sucesivamente en cada cita para llegar a la cantidad de puntos suficiente que certifiquen que El Cotillo sea un año más de Tercera División.
DC: De los rivales más directos, El Cotillo es quien llega en mejor momento. ¿Clave exprimir este momento?
MB: Sí, lógicamente. Para nosotros sería importante extenderlo durante el mayor tiempo posible. No es lo mismo ir último y empezar a escalar posiciones que estar en media tabla o puestos altos para luego empezar a bajar, ya que no sabes cuándo pones el freno. Nosotros ya hemos tocado fondo, siendo últimos durante todo el curso. Todo lo que sea sumar puntos para ir dejando equipos por detrás, sería de suma motivación. Pero ganar en Tercera es muy difícil, aunque ya estamos más cerca y los rivales tienen que respetarnos más.
DC: El punto más positivo es precisamente ese: llevan toda la temporada tanteando el peligro. No todos los rivales pueden decir lo mismo.
MB: Recuerdo, si no me equivoco, que tanto el Atlético Tacoronte como el Unión Güímar llegaron incluso a estar en posiciones de promoción de ascenso, incluso liderando alguna jornada en la Tercera División. Lógicamente, son equipos que están ahí con nosotros y por ejemplo, aunque el Güímar está más desahogado, nadie puede confiarse en esta categoría. La clasificación está sumamente comprimida y una mala racha te mete en jaleos. Cuantos más equipos hayan metidos en la guerra, mejor para nosotros. Ojalá no nos bajemos de este tren.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»La clasificación está sumamente comprimida. Cuantos más equipos hayan metidos en la guerra, mejor para nosotros».[/quote]
DC: Sinceramente, ¿creían que llegarían con posibilidades de permanencia hace unos meses?
MB: Sabía que el equipo llegaría con opciones al final, pero no con tanta antelación. Hemos llegado aquí con un calendario sumamente complicado ante rivales de la zona alta. Hemos sido capaces de remontar el vuelo frente a los mejores situados. Es una situación que hubiese firmado si me hubiesen preguntado hace meses: tener estas posibilidades a falta de 4-5 jornadas. Y resulta que lo hemos conseguido a falta de nueve. De esas nueve, cinco citas son en casa. Probablemente, no lo ganemos todo en nuestro feudo porque vienen rivales complicados y es difícil sumar de tres en Tercera, pero estamos más cerca de lo esperado.