Por @beatrizpalmero
A unos días de que finalice el mercado de invierno estamos igual que antes de acudir a la plaza de abastos, que dicen en la Península. Incluso yo diría que un pelín peor porque, con todos mis respetos para el señor Rivas, en mi opinión, Sergio Aragoneses es mejor portero. En el lateral hemos perdido el carácter de Raúl Llorente, un hombre que se hizo querer fácilmente en la isla porque se vaciaba en el campo, porque comulgaba con la afición y porque siempre tenía una palabra amable para quien se acercaba a él. Pero hemos ganado experiencia y, por qué no decirlo, hambre. Porque Ayoze vendrá, sin duda, con ganas de aportar al Tenerife lo que lleva mucho tiempo demostrando desde que se fue de la isla con 20 años. La misma ilusión que aportará Edgar, con mucha menos experiencia, pero con ganas de triunfar en el equipo donde se formó y del que marchó siendo muy joven a los filiales del Real Madrid, pero que tiene aún todo por demostrar con sólo 22 años. Exactamente igual que Óscar Rico. A la lista de bajas se une la de Salva Ruiz y la más que probable de Guillem Martí.
Lo dicho, más o menos igual que antes de empezar. Todos esperamos que de aquí al domingo llegue ese plus que realmente mejore en algo lo que teníamos cuando empezamos. Porque sí, este equipo se ha demostrado capaz de competir, pero ha demostrado también que, cuando no tiene su día, puede ser un equipo muy vulgar.
De todas formas, por mucho que llegue ese delantero que todos esperamos, que mis dudas tengo, soy de la misma opinión que Álvaro Cervera. La experiencia demuestra que muy pocas veces lo que llega en invierno supone un cambio sustancial en la dinámica de un equipo. Yo, en todo este tiempo, sólo lo he visto en aquel Tenerife de Martín Marrero, que parecía abocado al descenso a Segunda B, y dio un giro a su trayectoria con los César Belli, La Paglia, Raúl Martín, Enke… No recuerdo ningún otro salto de calidad tan importante como aquel, ni fichajes de invierno que se acoplaran tan bien a un equipo que parecía roto.
Con lo que hemos visto hasta ahora, dudo de que este mercado de invierno suponga un cambio tan importante como el de aquella temporada 2003-04. Así que tendremos que seguir confiando en los que ya están. Porque serán ellos los que lograrán la permanencia, no los que lleguen.