Aleix Valero (Las Palmas de Gran Canaria) | Meneo amarillo al Tenerife. El Club Deportivo Tenerife ‘se borró’ este sábado del derbi contra la Unión Deportiva Las Palmas al que sirvió en bandeja de plata y le puso la alfombra roja para llevarse con una insultante superioridad los tres puntos (3-1).
El cuadro de García Pimienta bailó al de Ramis de principio a fin, borrando del Estadio de Gran canaria a un Tenerife timorato,, asustadizo, falto de calidad, de talento y de la solidez y compromiso que le habían hecho resucitar con dos victorias seguidas en Liga, una de mérito en campo del entonces líder Burgos. Pero este Tenerife tiene memoria de pez, y a las primeras de cambio olvida quién es y de donde viene. Toca temporada extra larga y tediosa, para sufrir.
En apenas 20 minutos, los amarillos dispusieron de tres claras oportunidades de gol, y eso que el Tenerife no salió mal en los primeros cinco. Parecía que los de Ramis salían sin complejos, pero desde que los locales encontraron el poso, se fueron acercando a los dominios de Soriano, que salvó a su equipo en esta primera fase.
Primero a disparo ‘mordido’ de Marc Cardona (6’), después un pase de la muerte rematado por Jonathan Viera (13’), y poco más tarde ante un misil de Pejiño desde la frontal (15’). Lo pasaba mal el Tenerife por la movilidad entre líneas de Jonathan Viera (siempre un dolor de muelas), Moleiro y Pejiño.
Las Palmas dominaba a un Tenerife que seguía su característico plan de juego: tapar huecos, hormigonar en defensa y tratar de salir en alguna transición rápida, pero nunca se encontraba a Elady ni a Enric Gallego.
No pudo hacer nada el guardameta blanquiazul a la siguiente llegada de Las Palmas. Los amarillos están a otro nivel en calidad técnica individual, dos puntos más de talento que los tinerfeños. Y eso se nota mucho con el balón en los pies. Una larga jugada de pases empezó por el medio, basculó a la izquierda para terminar dentro del área tinerfeñista, donde Pejiño recibió tras un taconazo y fusiló al portero visitante (1-0, 38’).
Lo cierto es que el gol ponía justicio a la ambición y el juego desarrollado en esta primera parte. Un equipo que quería construir y uno que se limitaba a destruir, sin pasar del centro del campo. De hecho Soriano (43’) volvió a acudir al rescate para que la sangría no fuera mayor, de nuevo a disparo muy cercano de Pejiño.
Las Palmas entraba como cuchillo caliente en mantequilla en la temerosa defensa tinerfeña. Lo mejor que le podía pasar a los de Ramis era que Hernández Maeso pitara el final de la primera parte y llegar al descanso al menos que un marcador ‘remontable’. Y llegó.
Dejó el entrenador a un desconocido y fallón Carlos Ruiz en el banquillo dando entrada a Nikola Sipcic, pero nada más. Ningún cambio extra para intentar cambiar algo. Incluso Moleiro (47’) se fabricó un centro- chut que casi resulta en el segundo tanto local. Las Palmas jugaba con el Tenerife, no contra el Tenerife.
No espabilaba el equipo, e incluso los locales pidieron penalti (53’) tras un disparo lejano de Sergio Cardona que dio en el brazo de Sipcic, pero ni el colegiado, ni desde la sala VAR, lo decretaron como tal. Pero ese pequeño alivio desaparecería pronto. Pejiño se marchó muy fácil, de derecha hacia el centro perfilándose a su zurda, para soltar un latigazo a media altura que superó a Soriano (2-0, 56’). Los locales estaban barriendo a un Tenerife mediocre, sin alma si quiera.
Sin probar otro planteamiento, Ramis refrescó el equipo con José Ángel en el lugar de un apagado Aitor Sanz e Iván Romero por Enric Gallego, mero espectador del derbi hoy, muy a su pesar. El delantero cedido por el Sevilla tuvo un par de aproximaciones que acabaron en nada, pero al menos hizo más vertical al equipo.
Los minutos pasaban y al grito de “¡Olé, olé!” desde la grada, los de García Pimienta bailaban a los blanquiazules. Un rayo de esperanza apareció (no ya para este derbi tirado a la basura, sino para futuras jornadas). Samuel Shashoua jugaba el último cuarto de hora relevando a Elady. Con él y cuando esté apto Álex Corredera, al equipo se le acabarán las ‘excusas’.
Y para colmo, llegó un tercero y humillante tanto. Florin Andone, al espacio, ganó la carrera a los centrales del Tenerife para superar en el mano a mano a un Soriano al que sus compañeros dejaron solo en tareas defensivas hoy (3-1, 88’). Luego llegaría el anecdótico gol de Mo Dauda (90+2’) ya en tiempo de añadido y que no sirvió para nada, aunque el ghanés firmó un tanto de bella factura.
No tuvieron problemas los locales para controlar un partido que dominaron desde el calentamiento, cortando la buena aunque efímera racha del Tenerife, con dos victorias seguidas en Liga SmartBank y la engañosa de Copa del Rey.
FICHA TÉCNICA
UD Las Palmas (3): Álex Domínguez; Álex Suárez, Eric Curbelo, Saúl Coco (Sidnei, 83’), Sergi Cardona; Loiodice, Mfulu; Pejiño (Marvin, 59’), Viera, Moleiro (Fabio, 70’); y Marc Cardona (Andone, 59’).
Entrenador: García Pimienta.
CD Tenerife (1): Soriano; Buñuel, Carlos Ruiz (Sipcic, 46’), Sergio, Mellot; Teto, Aitor Sanz (José Ángel, 63’), Javi Alonso, Waldo Rubio (Mo Dauda, 71’); Elady (Shashoua, 76’) y Enric Gallego (Iván Romero, 63’).
Entrenador: Luis Miguel Ramis.
Goles: 1-0 (38’) Pejiño fusila a Soriano, libre de marca tras una elaborada jugada local. 2-0 (56’) Pejiño, desde lejos, después de regatear a dos jugadores del Tenerife. 3-0 (88’) Florin Andone supera a Soriano por bajo en un uno contra uno. 3-1 (90+2’) Mo Dauda, de fuerte disparo desde la frontal.
Árbitro: Francisco José Hernández Maeso (Comité extremeño). Asistido en las bandas por González Narváez y Romano García. Amonestó a los locales Jonathan Viera (35’), Coco (41’), Mfulu (67’); y a los visitantes Waldo rubio (16’), Gallego (20’). Árbitro de VAR: Daniel Ocón Arráiz (Comité riojano).
Incidencias: Partido correspondiente a la 17ª jornada de la Liga SmartBank, disputado en el Estadio de Gran Canaria. El CD Tenerife vistió con su vestimenta totalmente negra, con motivos dorados. Las Palmas vistió con pantalón azul y camiseta amarilla.