Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Mazinho: «Nos hemos puesto el mono de trabajo». El Tenerife B ha firmado un arranque positivo en el grupo canario, situado a estas alturas en un triple empate en la cabeza.
En Deporpress, hablamos con su ‘arquitecto’: Leandro Cabrera. El míster del filial pide prudencia: «todavía no se ha hecho nada». Respecto a tener que adaptarse a la pérdida de jugadores por estar con el primer equipo, no lo pone como «excusa» porque «estamos en la estructura de un club profesional». Asimismo, agrega que ascender a Segunda RFEF «sería positivo porque el trabajo se vería reflejado».
Dani Cerdeña: El equipo va por la senda correcta. ¿Satisfecho con lo firmado hasta la fecha?
Mazinho: Estamos cumpliendo con las expectativas, pero esto es un proceso largo. Todavía no se ha hecho nada, aunque ahora mismo estamos entre el grupo de los mejores de Tercera, que es lo que buscábamos. Intentaremos seguir manteniendo esta regularidad y que el equipo siga consiguiendo puntos en campos complicados. Y en casa, dar ese paso adelante, llevando el peso de los partidos. Creo que lo vamos consiguiendo.
DC: Lanzarote, Las Palmas Atlético, US Yaiza y Tenerife B se están desmarcando del resto.
MA: Cinco equipos nos pusimos en cabeza bastante pronto, partiendo un pelín la categoría. En esta división, puedes perder contra cualquiera. Los equipos tienden a hacerse fuerte como locales y cuesta fuera, pero hemos conseguido bastantes puntos a domicilio. Nos hemos puesto el mono de trabajo y lo estamos logrando. Esa regularidad es la que buscamos: ser sólidos en defensa y que en ataque podamos aprovechar las oportunidades, ya que creemos que generamos bastante, pero a veces llegábamos con agobios a las rectas finales de los partidos.
DC: Clave haber corregido un debe en los últimos años, que era el rendimiento lejos de Geneto.
MA: Sí, además de que somos uno de los equipos menos goleados. Creo que es una de las claves, ya que a la hora de configurar la plantilla buscábamos esa experiencia, ya que en otros años nos hacían goles fácilmente a pesar de que no nos creaban demasiadas ocasiones, pero nos llegaban dos veces y nos metían una. Se ha buscado esa solidez en defensa y en portería, con jugadores con mayor experiencia en la categoría. Eso ha permitido que el equipo sea más compacto. Eso, unido al talento que hay en los filiales, con mucha calidad individual, hace que muchas veces también pueda decantarse a favor. La calidad es bastante buena, pero sí estábamos preocupados por esa solidez defensiva y este año lo estamos consiguiendo.
DC: Perder el derbi de filiales pudo mermar o hacer dudar al equipo, pero desde entonces, 10 puntos de 12.
MA: Contra Las Palmas no hicimos mal partido. Creo que el 0-1 fue demasiado premio para ellos por lo visto sobre el campo, pero fueron bastante efectivos. Hubiera sido importante sumar al menos un punto para que no sacaran esa ventaja, pero hay un proceso que toca pasar: limpiar cabeza y reponerse en un proceso que comienza desde el lunes. El trabajo era bueno y ahí están los resultados. El equipo no ha dejado de trabajar y estamos peleando con los mejores de la Tercera, que es uno de nuestros objetivos esta temporada.
DC: Pero un entrenador siempre quiere más. ¿Dónde hay que mejorar?
MA: El margen de mejora existe. Primero porque no contamos con todos los futbolistas, ya que muchos están ayudando al primer equipo por su proceso de lesiones. Suben para entrenar con ellos, entrar en convocatorias y sumar minutos. Eso hace que cuentes con bajas para el filial, pero se abren oportunidades para chicos que vienen de los juveniles y el Tenerife C. El fútbol base es un trabajo que hacemos entre todos los empleados y está dando resultados. El nivel se mantiene y la regularidad es gracias a todo eso.
DC: Carrusel de lesiones en el primer equipo, con convocatorias de jugadores del B para entrenamientos y partidos. ¿Cómo gestiona ese hándicap que se ha acrecentado en las últimas semanas?
MA: No dejamos de estar en una estructura de un equipo profesional. Cuando te llama el primer equipo, uno debe estar preparado. Hemos perdido futbolistas, pero eso no conlleva que tengamos que bajar los brazos, sino al revés. No podemos poner excusas porque somos un club profesional, en una cadena donde todos trabajan. Ascendemos a jugadores del ‘C’ o juvenil, adelantando ese proceso de formación porque van a jugar en este tipo de categorías o superiores en el futuro. A partir de ahí, hay una competición y debemos gestionarlo durante la semana. Es verdad que tenemos esa norma de que hay que contar con siete futbolistas con ficha ‘B’ en el campo, por lo que hay que tener cuidado. Contra el Marino, tuvimos ocho del ‘B’ en el campo y luego dos en el banquillo. De resto, eran fichas ‘C’. Tuvimos que hacer algún cambio y no pudimos completar las cinco sustituciones, pero se trabaja con mucha naturalidad desde el cuerpo técnico porque nos ha pasado en otras temporadas.
DC: Lo positivo es que los chicos de la cantera suman con los mayores. El que más recorrido está teniendo es Jesús Belza. ¿Cómo lo está viendo reubicado por delante del lateral?
MA: Puede jugar perfectamente tanto de interior como de lateral. Se le veía desde años atrás, debido a su facilidad para entender el juego y la capacidad que tiene para tomar rápidas decisiones. Su proceso y gestión en el primer equipo está siendo bastante positivo. Ha tenido minutos a un nivel aceptable. Hablo mucho con ellos. Tiene los pies en el suelo y saben que si luego tienen que bajar al ‘B’ lo harán igual o mejor para seguir en ese mundillo del primer equipo.
DC: Alassan tuvo su primera titularidad el domingo. ¿Cómo está viendo al chico?
MA: Todos están teniendo esa participación. El míster está contando con ellos y se han ganado esa confianza. Particularmente, Alassan ha tenido que bajar y echarnos una mano, pero ha vuelto a subir otra vez. No es fácil estar en ese ida y vuelta entre el primer y segundo equipo, ya que tienes que hacerlo incluso mejor para volver a ser llamado. Tuvo la suerte porque no ha bajado los brazos y me alegro por él. Ojalá en un futuro lo sigamos viendo en el primer equipo. Creo que por cómo es futbolísticamente y como persona estará en el fútbol profesional.
DC: El último en la lista ha sido Salifo, que fue fichado en el mercado de verano. ¿Qué balance hace de su rendimiento hasta la fecha?
MA: Es un futbolista de envergadura que tiene potencia, va bien al espacio y que se adapta bien tanto al juego directo como combinado, ya que técnicamente tiene buen nivel. Es asociativo, así que puede adaptarse a cualquier forma de juego. Por lo que abarca, gusta mucho a los entrenadores. El debut fue bastante bueno, aunque quizás entró en un momento donde no había muchos espacios, ya que el Cartagena estaba defendiendo en bloque bajo. Estoy contento por ese estreno.
DC: Toca visitar al Buzanada, con una buena plantilla pero que necesita alejarse de la zona de peligro. ¿Qué tipo de partido espera?
MA: De acuerdo a la experiencia de otros años, es un campo complicado. Han formado una plantilla bastante buena y se suponía que iba a estar en los puestos altos de la tabla, pero no han conseguido buenos resultados en este primer tramo. Es un equipo herido que quiere conseguir la senda de las victorias para engancharse al grupo de arriba. Será difícil, pero como todos en Tercera. Es un campo grande con un césped en buenas condiciones, lo cual también puede favorecernos en el partido. Pero seguro que será igualado, así que habrá que controlar los pequeños detalles para que se decante a nuestro favor.
DC: El lavado de cara de la Ciudad Deportiva es evidente. Usted que ha vivido la etapa previa a esa obra, ¿en qué ha cambiado y repercutido en el día a día?
MA: Es una infraestructura espectacular para técnicos y jugadores. Dentro del club estamos muy contentos. Ahora, hay que ponerse al día. Intentamos sacarle el máximo rendimiento y es lo que estamos buscando. Se han creado nuevos cargos y el fútbol base ha dado ese paso. Queremos aprovechar al máximo este edificio para que sigan saliendo futbolistas de cara al fútbol profesional.
DC: Es uno de los veteranos dentro un mismo banquillo en Tercera RFEF. ¿Cuál ha sido su mejor momento y su peor época al frente del filial?
MA: El peor ha sido cuando no se consiguen objetivos prioritarios, como puede ser debuts de futbolistas en el primer equipo; o secundarios, como meterse en un playoff de ascenso. Todo va de la mano. Tenemos que ser conscientes de que estamos en un filial de un club profesional. Compitiendo bien en la categoría y haciendo las cosas bien permites esa mejora en el día a día que posibilita que los jugadores se acerquen al fútbol profesional y, en este caso, al primer equipo. Luego, están esas fases de ascenso que hemos jugado, muchas de ellas buenas y siendo competitivos. Vemos que el nivel de nuestro filial es alto y nos medimos a grandes equipos. Intentamos que este equipo suba de categoría, pues sería positivo para que se viese reflejado ese trabajo con la presencia en Segunda RFEF. El fútbol te da y te quita, pero creo que por las temporadas que llevamos intentándolo nos ha quitado con esos no ascensos. En el día a día, busco estar metido para lograrlo.