Redacción Deporpress | El tinerfeño Mauro Pérez emprende una nueva campaña en el Albacete Balompié, al frente de la dirección deportiva, donde ha vivido la cara más dulce y amarga del fútbol. Hace dos temporadas, conformó un proyecto donde el conjunto manchego soñó con el regreso a Primera contra todo pronóstico, clasificándose hasta el playoff de ascenso, donde fue eliminado por quien ascendería en la final: el RCD Mallorca. En este curso más reciente, ha vivido el lado más negativo, luchando por eludir el descenso y teniendo que soportar duras críticas. «Lo que más me dolió es que mi hija me llamara y me dijese: Papá, ¿por qué te insula la gente cuando hace seis meses hablaban bien de ti?», confesaba en una extensa entrevista a Radio Marca Albacete. Asimismo, reconoció que puso su cargo a disposición del club, pero que la conversación duró 30 segundos: «Me dijo que de eso nada, ya que era un cargo de su confianza».
Cese de Ramis.- “Tenía confianza de que lo sacara. Pero viendo la reacción luego con Lucas, quizás perdimos puntos que con Alcaraz podríamos haber ganado. Quizás tenía que haber destituido antes a Ramis; he hablado algunas veces más con él tras su salida, pero no del Albacete. Es un gran entrenador que ha mejorado mucho, con un enorme cuerpo técnico detrás. A Ramis le sirvió su estancia en Albacete para su crecimiento”.
Críticas.- “Entiendo la crítica a nivel deportivo, pero no personal. Intenté extraerme de todo, pese a que muchas veces recibía cosas. Lo que más me dolió es que mi hija me llamara y me dijera: papá, ¿por qué te insulta la gente cuando hace seis meses hablaban bien de ti? Por tanto, decidí no leer nada, centrándome solo en mi trabajo”.
Cargo a disposición del club.- “Me gusta estar en los sitios donde me quieran. Lo digo con todo el corazón del mundo. Hablé con el propietario, Edmundo. Les dije que si yo iba a ser un problema para el club, me marchaba. Puse mi cargo a su disposición, pero la conversación duró 30 segundos: me dijo que de eso nada, ya que era un cargo de su confianza. Somos amigos, ya incluso cuando trabajé en el Rayo y Getafe. Me dijo que había que corregir errores e hicimos balance. Todos nos equivocamos».
Segunda B, mercado potencial.- «He viajado a Serbia, Croacia, Macedonia, Sudamérica… Veía jugadores y me decían que por dos millones de euros podía ficharlo. Pero luego iba a la Segunda B española y no me lo creía: había diez o doce jugadores como ese, pero se llamaba David Antonio o Juan Antonio, en lugar de acabar en ‘-ic’ o ‘-inho’. Es el complejo que tenemos muchas veces nosotros, donde parece que un ‘Paulinho’ es mejor que un ‘Paulo’. Debemos mirar a equipos que están por debajo nuestro. Todo lo que ha fichado el Levante viene de Segunda: Dani Gómez, Maikel Malsa, Son, De Frutos… Si ellos miran para Segunda, nosotros lo hacemos a Segunda B. Álvaro García, Salvi o Álvaro Tejero venían de la categoría de bronce».