Redacción Deporpress| Con el objetivo de «llegar a los 50 puntos cuanto antes», el director deportivo del Albacete Balompié, Mauro Pérez, afronta con ilusión la reanudación del campeonato de Segunda División. El tinerfeño se refirió también a la importancia de las dinámicas futbolísticas y a que, jugando dos partidos por semana, «puedes estar un lunes mirando hacia el playoff y al siguiente mirando para el descenso».
Repasamos sus declaraciones tras el #DirectoDeporpress.
Vuelta a los entrenamientos.- «Los entrenamientos individuales han sido fantásticos. Se parece a cuando éramos niños y nos regalaban un balón en Reyes. Los futbolistas tienen una ilusión tremenda. Esto es un tema mental. Han estado 60 días en sus casas y ahora llevan tiempo sin quemar esa adrenalina a la que estaban acostumbrados y, a nivel mental, ha sido un alivio que los futbolistas puedan salir a que les dé el aire en la cara».
Las dificultades del protocolo por el COVID-19.- «Esto tampoco termina de ser fútbol porque ahora estamos trabajando en grupos muy reducidos de 5 contra 5 y de 4 contra 4. Hasta que no se pueda entrenar de manera colectiva, esto no va a ser fútbol de verdad. Luego está la etapa anterior, de entrenar en los domicilios. La gente, cuando enciende la televisión, ve los hogares de los grandes jugadores y se piensa que es igual para todos. Pero el resto de los futbolistas normales, viven en pisos. Así que contactamos con uno de los mejores gimnasios de Albacete para mandarles el material a casa. Y entrenábamos en doble sesión de lunes a sábado. Hemos llegado mejor que como nos fuimos y, salvo 3 futbolistas de 24, todos han bajado incluso de peso. Los futbolistas se han implicado mucho y se está notando».
Incongruencias.- «El estado físico puede ser el idóneo, pero el estado de forma futbolística implica muchas más cosas. Saltos, caídas, giros, apoyos y cargas. Todo eso es imposible de recrear en una vivienda. Entrenamos, pero competíamos sin duelos hasta ayer que ya se puede entrenar en grupos. Luego hay ciertas incongruencias en las nuevas normas. En la Liga alemana, por ejemplo, recomiendan no celebrar los goles. Pero luego hay situaciones del fútbol, como las que se generan en un córner o en la colocación de una barrera, en las que pueden juntarse muchos jugadores. Estamos aprendiendo de lo que se ha vivido este último fin de semana en Alemania y seguro que, cuando todo empiece aquí, habrá cosas que se puedan mejorar».
Lesiones.- «Me preocupan mucho las lesiones. En la vuelta de la Bundesliga hemos tenido 8 y solo en esta primera jornada tras el parón. Los servicios médicos y los nutricionistas del Albacete están haciendo pruebas para ver las toxinas de la musculatura porque queremos evitar que los futbolistas se rompan. Va a ser un trabajo más de la medicina, la nutrición y la preparación física que del cuerpo técnico en sí. En pretemporada teníamos partidos amistosos y de preparación. Aquí vamos a pasar de entrenar de la manera que lo estamos haciendo a tener que jugar finales cada tres o cuatro días. No va a haber una adaptación a la competición como sucedía en verano. Hay partes de fútbol que hay que entrenar. El preparador físico orientará sobre tiempo, espacio y forma. Los fisioterapeutas ya están muy activos y nosotros, incluso, hemos contratado a uno más para tener a cuatro. Ahora habrá que jugar, recuperar, reactivar y jugar. Y así, sucesivamente, durante 11 jornadas. Hay que optimizar el rendimiento sin que haya lesiones pero, evidentemente las habrá».
Una Liga nueva.- «Cada partido será una final porque arrancamos en la jornada 32. El que gane 3 partidos seguidos se pondrá arriba y el que no sea capaz de hacerlo, estará mal. Nuestro primer partido es en Vallecas y luego jugamos contra el Almería. Si conseguimos esos 6 puntos podríamos estar mirando hacia arriba en vez de hacerlo hacia abajo. Puedes estar en playoff un lunes y, si las cosas te van mal, puedes estar rozando el descenso al lunes siguiente. La información de la que disponemos ahora es que los 45 minutos que tenemos pendientes en Vallecas sería lo primero que habría que jugar. Y ese partido sería tres o cuatro días antes de que arranque el resto del fútbol en nuestro país».
Una categoría complicada.- «El año pasado estábamos en playoff por estas fechas y con la opción de subir a Primera y ahora estamos muy cerca del descenso. Estamos viviendo una temporada complicada en lo deportivo. Estábamos quintos, pero luego sumamos 9 derrotas y 2 empates en las siguientes 11 jornadas. Teníamos que hacer un cambio. Ramis había hecho un trabajo fantástico, pero necesitábamos cambiar la dinámica. Él estaba haciendo exactamente lo mismo que le había funcionado el año pasado, pero esta vez no acompañaron los resultados. Tomamos la decisión de cambiar de entrenador y con Alcaraz no hemos perdido. Ha empatado 4 partidos y hemos ganado otro».
La permanencia como meta.- Ahora ya no cuenta nada de lo de atrás. Todos empezamos de cero. En el Tenerife, por ejemplo, todo era malo hasta el otro día. Pero consigue una racha de seis jornadas sin perder y se empieza a hablar de playoffs. Hay que ser más equilibrado en todos los sentidos. El objetivo de cualquier equipo de Segunda, salvo cinco o seis excepciones, es el de llegar a los 50 puntos. La diferencia es cuándo se consiguen. Si es en abril o es en mayo. Nuestro objetivo son los 50 puntos. También lo eran el año pasado. Hubo partidos que nos hicieron tres palos y ganamos 0-3. Y ahora hemos vivido el otro lado de la moneda. No me gusta hablar de suerte, sino de dinámica. Con el ambiente positivo, todo es mejor. A veces pesan más las piernas y la llegada de Alcaraz nos ha dado más optimismo».
El mercado que viene.- «Todos vamos a tener que adaptarnos a la nueva situación. Antes un futbolista cobraba una cantidad en concreto y ahora percibirá mucho menos. Habrá que agudizar el ingenio para captar futbolistas extranjeros de Ligas de nivel 2 que vean la oportunidad de venir a Segunda División como un trampolín. Creo que va a ser divertido. Y también llegarán muchos jugadores de Segunda B, con la ilusión de que se les abren las puertas para poder ser profesionales. Nadie sabe a ciencia cierta cómo va a ser la temporada que viene porque esta se va a cerrar con pérdidas. A partir de ahí, habrá que adaptarse y ser cautelosos con el tipo de operaciones que se vayan a hacer e hilar muy fino para evitar que luego haya problemas con los topes y que te impidan inscribir jugadores. Nosotros, por ejemplo, ya hemos captado a Nahuel Arroyo, un chico del Llagostera para la próxima temporada»
Cómo criba a un futbolista.- «Realmente fichas uno o dos de los cientos que miras. Hay muchas cosas a valorar. Tratamos de minimizar el error al máximo. Y nos llevamos mucho por la intuición porque, a veces, es importante captarlos en el momento idóneo y en ese grado de madurez profesional y personal. El Albacete tiene trabajando en la secretaría técnica a 5 personas y también hacen labores de análisis del rival para el cuerpo técnico del primer equipo. Luego hay 4 ojeadores en el Norte, Cataluña y Andalucía. La zona de Madrid y el Levante la hacemos nosotros, y la que más nos cuesta es Castilla-León, pero hacemos rutas de dos o tres días consecutivos para seguirlos. Cuando hablo de intuición hay cosas concretas. A mí, personalmente, me da mucha información ver a los futbolistas cuando van perdiendo porque eso habla de su comportamiento ganador y de cómo son sobre el campo cuando tienen que sobreponerse a la adversidad. A lo largo del año nos llegan miles de ofrecimientos de futbolistas. La gente que trabaja para nosotros nos repartimos las Ligas y los vamos metiendo en una base de datos para analizarlos. Casi siempre ya están ahí cuando nos llegan y otros ya los habíamos descartado con nuestros informes previos. Cuánto más fútbol extranjero veo, más me gusta el futbolista español de Segunda B».
Ojeadores en Canarias.- «No hay nadie del Albacete trabajando oficialmente para nosotros en Canarias. Pero sí que tengo a muchos amigos que me ayudan. Uno de ellos, incluso, me habló en su día de Pedri. Me dijo que había un chico de Tegueste que era muy bueno jugando en el Laguna. Pero nunca tuve la oportunidad de verlo en directo. A los pocos meses ya lo había firmado Las Palmas. Lo que ocurre es que, a diario, te hablan de unos siete jugadores menores de 18 años que son buenísimos y pueden llegar. Y luego tú tienes que tener la capacidad de analizar si esa información es buena, realizar informes, analizar su entorno. No es nada sencillo y requiere tiempo encontrar a un Pedri».
Recompensas y frustraciones.- Lo mejor del fútbol es lo gratificante que resulta cuando firmas a un futbolista que no conoce nadie y al que critican tus propios aficionados cuando se enteran de su fichaje pero que luego, cuando sale al campo, demuestra lo que vale. Lo peor es cuando se te caen fichajes porque llegan equipos con un músculo económico mayor o lo que ocurre cuando terminas de evaluarlo, te decides a ir a por él con todos los informes positivos y te das cuenta de que ya se te han adelantado otros. También es ingrato vivir en un país con especialistas en todo. Los mismos que son expertos en pandemias y critican lo que sucede ahora en nuestro país son los mismos que, hace algunos años, hablaban también de Fórmula Uno cuando Alonso no ganaba con Ferrari».
Zozulya.- «Es una persona tremendamente noble. Ayuda a sus compañeros y jamás le he visto un mal gesto, ni un comportamiento racista. No sé si esas fotos son reales o están trucadas. Hay gente a la que le interesa señalarlo para tener su minutito de gloria en la Prensa de nuestro país. Hay un momento en el que teníamos que parar esto y, en el campo del Rayo Vallecano, lo hicieron el árbitro y el director del partido. Considero que hay que parar siempre que haya insultos por carácter xenófobo, homófobo o racistas. Y esto no se acabará hasta que no se empiece a dar el partido por perdido al equipo cuya afición infrinja esa norma. Es cierto que igual hay que hilar fino antes de tomar una decisión de ese calibre, pero con las cámaras de videovigilancia que hay en los estadios se puede identificar a los autores de los hechos y multarlos con severidad».
Nivel arbitral.- «El COVID-19 nos ha cambiado a todos los hábitos y no nos queda más remedio que adaptarnos. A nadie le gusta jugar en estadios vacíos, pero a los que mejor les va a venir lo de no tener público es a los árbitros. Me da que el nivel de sus decisiones, incluso, va a subir y a mejorar porque ya no van a estar influenciados por el ambiente».
Futuro.- «Estoy súper feliz en el Albacete. Es un sitio que se parece mucho a nosotros por su gente. Están aislados, entre comillas, porque las ciudades mayores están muy lejos. He tenido propuestas de otros clubes, con ofertas económicas más altas, pero espero y deseo quedarme aquí para la próxima temporada».