Redacción Deporpress | Los tres últimos fichajes del CD Tenerife vivieron su primera puesta de largo oficial en el Heliodoro Rodríguez López. Fran Sol y Valentín Vada contaron con la confianza de Fran Fernández en una revolución en el once, donde el delantero procedente del Dinamo de Kiev actuó de ‘9’, con el argentino por detrás como enganche; mientras, Ramón Folch entró como refresco en la recta final.
Primeras sensaciones donde la imagen colectiva no acompañó a su lucimiento. Ante la falta de juego en zona de creación, rara vez entró en juego Vada como elemento de conexión entre la sala de máquinas y los hombres más adelantados en clave blanquiazul, pasando con un papel discreto en su primera hora como blanquiazul.
Arriba, Sol fue un oasis en el desierto, pero dejó un muy buen sabor de boca. Personalidad, descaro y variedad de recursos, con capacidad para crearse sus propias jugadas dentro del área. Gozó de varias ocasiones de peligro, aunque en varias cayó en fuera de juego. Si los compañeros le encuentran, podría hincharse a goles.
Folch también dejó una grata imagen en su entrada en el doble pivote. El jugador cedido por el Elche otorgó claridad como faro en la sala de máquinas, dando criterio al juego. Originó el robo en la jugada del gol blanquiazul. Si encuentra pronto los mecanismos de Fran Fernández, podría convertirse en insustituible en un equipo que quiera ser más aseado con balón.