Redacción Deporpress | La UD Las Palmas comenzó el campeonato con una derrota mínima en Leganés (1-0), en un partido con castigo excesivo para los jugadores de Pepe Mel. Los amarillos cedieron en la segunda parte y cuando estaban en inferioridad de efectivos. Porque pudieron adelantarse en la primera parte donde gastaron combustible, fueron mejores en el campo pero no encontraron la precisión del gol. La nueva versión del proyecto grancanario dejó mejores sensaciones que resultado.
La imagen de Pep Martí desquiciado, dando explicaciones pizarra en mano mientras sus jugadores se hidrataban a la media hora de juego, explicaba lo que había pasado en la puesta en escena en la Liga con la nueva UD. El equipo amarillo -de rosa- salió al césped de Butarque dispuesto a resolver con su actitud cualquier incógnita y minimizar o desaparecer la teórica superioridad actual del Leganés. Había tantas dudas que, en pocos minutos, se fueron despejando con el paso de los minutos.
La ausencia de partidos y el desconocimiento natural de un bloque reconstruido en muchas parcelas del campo pasaba a un segundo plano, inadvertida. Loiodice y Sergio Ruiz se encargaban de sostén en el centro del campo; Kirian se esmeraba en finalizar jugadas que creaban Benito y Rober por las bandas. Y Espiau, con labor agotadora de querer hacer y no dejar hacer.
El Leganés no se sintió cómodo, ni era capaz entonces de poner en aprietos a Valles y su escolta defensiva. El guión de partido, como había ocurrido una semana atrás en el derbi amistoso del Heliodoro, lo redactaban los jugadores de Pepe Mel, creyéndose capaces de lograr la sorpresa ante un reciente Primera División.
Las ocasiones en la primera parte fueron visitantes. Kirian y, especialmente Benito, dispararon sin encontrar la portería de Cuéllar, con un Leganés que empezaba a sentirse desbordado por la constancia de su oponente. Pero el 0-0 no se movió al descanso, siendo el grancanario Dani Ojeda el hombre más incisivo de su equipo.
Mel no vio motivos para modificar lo realizado en la primera parte. Sí su colega Martí, que dio entrada al nipón Gaku y a Juan Muñoz, con los que el Leganés ganó en profundidad e intención. Lo incrementó después con las salidas de Bastón y Avilés, con más pimienta de banquillo. El encuentro tomó en la segunda parte forma de acordeón en cuanto al protagonismo en él.
Las Palmas perdió profundidad y su rival creyó que podía ganar el encuentro cuando fue expulsado Aythami Artiles, por doble amonestación. Sin embargo, el equipo de Mel no tuvo miedo al riesgo y en la jugada del 1-0 sus líneas estaban lejos de la portería. Eso lo aprovechó el Lega para fabricar una rápida jugada de derecha a izquierda que culminó a placer Juan Muñoz.