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Marcos Herrera: «Prefiero pensar que todavía lo mejor está por llegar»

Guillermo Yanes (Santa Cruz de Tenerife) | Marcos Herrera: «Prefiero pensar que todavía lo mejor está por llegar». El culturista orotavense habla con Deporpress tras conquistar la semana pasada la medalla de oro en categoría Master y la de bronce en la modalidad absoluta del Campeonato de Europa de esta disciplina, celebrado en Barcelona. Todo un hito a sus casi 51 años, doblando en edad a muchos de sus competidores. Apodado como Kakko, el deportista se prepara para finalizar la que será en principio su última temporada en la competición, tras una larga trayectoria. En la actualidad, también es preparador de la mejor bikini de España, entre otros.

Guillermo Yanes: Usted quiso iniciarse en el culturismo con 15 años, pero no pudo y tuvo que entrenarse en su casa hasta los 16 con mancuernas de cemento que fabricó, ¿quiénes y por qué no le dejaron?

MH: «Simplemente fue porque en esa época en los gimnasios solo se permitía a personas de 15 años. Se entendía en esa época, estamos hablando de hace más de treinta años que un niño que no estuviera con el desarrollo físico de adolescente completo no era recomendable que fuera a un gimnasio a mover peso. Con el tiempo se ha demostrado que eso no es verdad, pero en aquella época se tenía esa creencia. Por lo tanto, hasta que no tuvieras una apariencia de adulto no te dejaban inscribirte en un gimnasio».

GY: ¿Cómo fue aquel año?

MH: «Yo siempre he tenido un retraso quizás un poco en cuanto al crecimiento. Mi edad física no corresponde con mi edad biológica. Fui muy tardío en la adolescencia por decirlo de alguna manera y en desarrollarme y todo esto, pero sí tenía claro que quería entrenar. Entonces durante ese año con amigos del barrio, de la zona y amigos que ya estaban metidos en el tema de mover peso. Nos hacíamos mancuernas, íbamos a las casas y cogíamos barras, el mecánico nos dejaba discos de freno que luego rellenábamos con cementos y hacíamos los discos y cosas así».

GY: ¿Qué recuerda de su debut en 1993?

MH: «La primera competición es la que más se recuerda, porque es la primera. Eso fue en el Puerto de la Cruz, en el desaparecido Parque San Francisco. Allí fue el Campeonato de Canarias y gané la categoría Junior. Recuerdo todo lo que tiene que ver con el deporte a nivel competición. En aquella época se llevaba todo mucho más al extremo de lo que se lleva ahora digamos, todo era mucho más estricto. La obsesión por evitar por ejemplo la ingesta de sodio, la evitábamos hasta de las pastas de dientes. Como teníamos que medir la cantidad de agua que bebíamos, evitábamos hasta que en la ducha nos cayera agua. Era mucho más obsesivo de lo que desde hace un tiempo hasta aquí se ha ido llevando. Era un niño de algún modo y cuando eres tan joven todo lo llevas de una manera mucho más radical».

GY: ¿Qué tal esa primera experiencia?

MH: «Supongo que como te va bien, te engancha. Muchas veces uno entra en el mundo de la competición con la idea de probar cualquier deporte y si la experiencia es positiva, pues repites y normalmente lo sueles hacer así. Como salió bien quería repetir, lo que ocurre es que es un deporte que cuesta dinero, yo era un niño sin recursos ni nada. Así que tocó buscarse la vida, estudiar, trabajar y hasta diez años después volví a la competición».

GY: ¿Cómo pasó ese periodo entre 2006 y 2015 donde tuvo un desgarro del pectoral?

MH: «Ese periodo fue duro, porque era como el fin de un sueño por así decirlo. Hasta ahí me había ido bien, había sido campeón de España, había sido seleccionado para el Campeonato del Mundo, había competido incluso para el Campeonato del Mundo en muchos torneos a nivel nacional… Es decir, había tenido una buena carrera hasta el momento y estaba empezando a despuntar como para ser internacionalmente muy bueno e incluso como paso a profesional. Luego, la rotura en un deporte donde se busca y se analiza mucho la simetría y la estética del físico, el hecho de que se rompiera haría que ya eso se perdiera. En ese momento, decidí que se había acabado la carrera y que seguiría entrenando, pero sin idea de competir. Fue mentalmente bastante jodido, no me cuidé tanto, engordé mucho. Practicaba el deporte, pero desde otro punto de vista. Mi idea era dedicarme profesionalmente a esto y al final me decanté por el diseño gráfico. Estuve así hasta 2015».

GY: ¿Qué pasó en 2015 para que su mentalidad cambiara de nuevo?

MH: «Muchas cosas que suelen pasar. La persona con la que compartía mi vida se dedicaba a ese mundillo. Entonces, empecé a seguir su ritmo. Al hacerlo me puse en forma casi sin querer y estando en forma me dije que eso se podría aprovechar y utilizarlo para la competición».

GY: ¿Cuál es el secreto para conseguir tener un cuerpo así con casi 51 años y ganar a deportistas a los que dobla la edad?

MH: «Es parte de mi mérito (risas). Esto es porque en general es un estilo de vida muy sano el que llevamos, pero no muy saludable cuando una persona decide cuidarse, sino muy saludable cuando lleva toda la vida haciéndolo. Yo llevo toda la vida comiendo de la misma manera, haciendo deporte. Nunca he tenido etapas de mi vida en las que no me he cuidado ni he estado cerca de drogas, comida basura, etc. Yo hago la comida sana, una dieta equilibrada, un ejercicio diario continúo, una suplementación dietética para complementar la alimentación. Es decir, todo ese tipo de conductas es lo que hace que estés luchando desde muy joven contra el envejecimiento y que no llegues a los 50 años a intentar arreglar lo que no has hecho durante la vida. Basicamente es eso. Luego, es verdad que la genética influye y me tocó. He tenido suerte y he acertado en la actividad deportiva con la que me que mi cuerpo genéticamente está preparado. Ese acierto evidentemente te permite destacar».

GY: Son muchos años de carrera, ¿con qué momento se queda?

MH: «Yo siempre soy muy poco romántico. La actitud de pensar que todo tiempo pasado fue mejor, intento evitarla. Es verdad que he tenido muy buenos momentos, pero prefiero quedarme con que todavía lo mejor está por llegar. Aunque estamos hablando de una carrera que acaba, hay momentos buenos. Este ha sido bueno, igual que la otra vez que quedé campeón de Europa en 2017. La primera vez que quedé campeón de España también fue muy bueno, es decir, son experiencias. Las vivencias en viajes también que van siempre acompañadas en el deporte de alto nivel son bastante interesantes. Saber que he estado en China, en Sudáfrica, en Finlandia, compitiendo en Cancún… Todos esos viajes me han permitido conocer mundo y eso probablemente de otra manera no hubiera podido hacerlo».

GY: ¿Cómo es el día a día de un culturista que se dedica a la competición con respecto a uno que es amateur? ¿Qué pautas o hábitos debe seguir?

MH: «Un amateur se levanta, desayuna, va a trabajar. Luego cuando tiene un ratito se va y entrena, cuando tiene un ratito de trabajo come, descansa, ese es un culturista amateur. Para el culturista que se dedica a esto desde el punto de vista profesional lo más importante del día es entrenar, comer y descansar. Si en medio se puede trabajar pues se trabaja, esa es la diferencia. El trabajo principal o la tarea principal del día es entrenar, hacer las comidas cuando te tocan y las que te tocan y el descanso. Dando prioridad a esas tres cosas, todo lo demás que encaje lo podrás encajar, pero siempre y cuando no se altere ninguna de esas tres cosas. Además, sobre todo a nivel de ser estricto. Alguien que practica el fitness o el culturismo a nivel amateur se puede permitir salir con sus amigos, ir a comer de vez en cuando. Yo que llevo casi dos años de preparación rara vez veo a familia, no asisto a cumpleaños, fiestas, etc. Evito todo ese tipo de relación social».

GY: Es todo más estricto si cabe.

MH: «Exacto. Estricto, no todo muy sino todo estricto (risas). Lo llevamos al límite».

GY: ¿Nota un mayor interés en esta disciplina que antes?

MH: «Sí. Las redes sociales, la exposición estética de los físicos de las personas, saber que es un deporte que está muy relacionado su práctica con la imagen que proyectas. Ese boom de las redes sociales ha hecho que cualquier persona que no se dedique a esto siga a algún influencer fitness, algún chico o chica que hace deporte. Es parte del contenido diario que ellos exponen en las redes, y por lo tanto, esto llevado al extremo pasa a ser el deporte de competición».

GY: Usted también es asesor deportivo y nutricional, ¿qué es lo que más insiste a sus clientes?

MH: «En los tres aspectos de la salud. Yo intento inculcarles a todos que la salud se divide en tres partes y las tres hay que cuidarlas por igual. Tenemos una salud física que cuidamos y que a veces creemos que es la única importante, la cuidamos haciendo ejercicio periódico y llevando una alimentación equilibrada. No obstante, hay que cuidar además la salud mental y la salud social. Es una salud que nos solemos olvidar de ella y es probablemente la que más nos boicotea. Es decir, en qué colectivo te mueves, con quien te relacionas, qué conductas tienes, cómo razonas mentalmente ante llevar una dieta o no llevarla, ante ir a hacer ejercicio o no, si es un sufrimiento o no… En otras palabras, mentalmente cómo se estás llevando el proceso y socialmente cómo lo gestionas. Esas tres cosas para mí son importantísimas, son algo en lo que hago mucho trabajo, aparte de evidentemente planificar la dieta y el entrenamiento del cliente».

GY: ¿Cuáles serán sus próximas metas una vez deje la competición?

MH: «Esta va a ser mi última temporada. Mi cabeza ahora mismo sigue enfocada en modo competidor. Es verdad que la cita importante que era el Campeonato de Europa está superada y está conseguida. Estoy muy satisfecho porque conseguí lo que quería o a lo máximo que podía aspirar que era ser campeón. A partir de ahora hay compromisos, eventos que me atraen a los que quiero ir y competir y probablemente lo haré a finales de este mes. Luego, en junio está la Copa Nacional de España, que sería algo así como el Campeonato de España. Asimismo, en julio es probable que inicie algún tipo de competición internacional. A partir de ahí, es muy probable que sí que decida parar defintivamente. Después, pues bueno yo ya soy entrenador, soy preparador desde hace más de 20 años, llevo a muchísimos competidores. Nunca los he desplazado por mi carrera, pero creo que podré darles todavía más tiempo y dedicación y pasarán a ser quizás más importantes. Ellos lo son ya, pero creo que tendría una implicación mayor al tener como único objetivo que ellos triunfen. Mi triunfo no va a depender solo de mí, sino de ellos. La mejor bikini de España la preparo yo, que es de aquí de Tenerife. Es decir, yo voy a seguir trabajando con mis clientes de una manera un poco más intensa, pero desde el punto deportivo, yo voy a ser culturista toda mi vida, no de competición porque lo he decidido dejar, pero el estilo de vida no lo voy a cambiar. Voy a seguir entrenando todos los días, haciendo dieta y todo va a seguir exactamente igual».

GY: En Tenerife por lo que percibo hay mucho talento en este deporte.

MH: «Sí y en Canarias en general. Es una potencia nacional. Lo ha sido desde hace muchos años, pero ahora también. Recuerdo hace unos años cuando me encargaba de la territorial canaria que hacíamos estadísticas y el número de licencias por habitante era diez veces mayor que en cualquier otra parte del territorio español. Evidentemente no el número, porque no podemos comparar la población de Cataluña o la de Andalucía, pero en el porcentaje sí suele haber muchísimos más culturistas que en el resto».