La llegada de Marc Crossas ha devuelto a la realidad a la afición tinerfeña, agobiada tras tres semanas de fusilamientos verbales a cuenta de un proceso que Miguel Concepción lo tiene más que resuelto porque la mayoría de los accionistas le van a delegar sus acciones. Repito: los que tienen 4.500 títulos son un puñado. El resto, la calle, mucha gente también se las ha dado al palmero así que vamos a respetar esa decisión como el resto ha respetado si se elige a Pier Cherubino o Juan Antonio Quintero.
Dicho lo cual, mañana y pasado comenzarán las revisiones médicas de la nueva plantilla blanquiazul. Incluidos los cinco fichajes que ha cerrado Alfonso Serrano al que solo falta que lo tiroteen en medio de la calle por ser culpable de haber seguido las instrucciones del cuerpo técnico quien solicitó al director deportivo que el primer día de pretemporada estuvieran en la isla el mayor número de novedades posibles. Claro…si preguntáramos las cosas y no sesgáramos la información por mero interés de lavar el cerebro a los lectores a lo mejor la sus amados detractores hubieran entendido por qué ha fichado con tanta celeridad (además que vuelvo a recordar que Serrano cuenta este año con más dinero porque ya no hay deuda con Hacienda y el equipo puede aumentar sus partidas en otros asuntos como este).
Pero a lo que vamos que le dedico mucho tiempo a cosas que ya no tienen interés. ¡No me digan que no se han emocionado escuchando a El Típico de Tenerife, Marc Crossas! ¡Es un Manolo Martínez pero con barba poblada y con ganas de comerse el mundo! Hacía tiempo que no me daba un subidón de esta manera. Un jugador que acaba de llegar y ya está diciendo claramente que aquí nos vamos a dejar la piel en el campo y a luchar por el ascenso. ¡Esto es lo que necesitábamos! Ya iba echando de menos que comenzara el día a día, los primeros entrenamientos y la puesta en marcha de un Tenerife del que yo ya he hecho alguna apuesta futura. Y la voy a ganar. El Tenerife, su escudo, su afición quiere de una vez que la pelota se ponga en marcha. Es el deseo de todos. ¡Bienvenido Tenerife 16-17!