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Manual para sobrevivir a la cuarentena en casa usando la psicología deportiva

Redacción Deporpress| Rubén Rodríguez es un psicólogo deportivo tinerfeño que posee más de una década de experiencia en este campo y que ha aceptado la invitación de Deporpress para acercarnos, desde su despacho de Mind & (Mindad),  cómo pueden estar viviendo los deportistas la actual situación de confinamiento para intentar frenar la expansión del coronavirus (Covid-19).

Rodríguez considera que la situación de estar en casa sin poder salir «nos afecta a todos, así que hay que adaptarse al nuevo contexto que se nos ha generado seas o no deportista. Sin duda lo peor es la ruptura con las rutinas habituales  y estar en casa sin poder llevar a cabo las cosas que hacemos habitualmente».

Llegados a este punto, hay que diferenciar entre cómo es la vida de un deportista profesional a la de un deportista que compagina la práctica de su disciplina favorita con el ejercicio de una profesión o que lo simultánea con su su actividad académica. «La vida del deportista profesional gira en torno a sus entrenamientos y competiciones, así que ahora mismo todos ellos están viviendo una situación de incertidumbre respecto a lo que va a ocurrir. La pregunta que más les ronda la cabeza es cuando se podrá volver a poner todo en marcha para poder cumplir con los retos que tienen planteados como, por ejemplo, los Juegos Olímpicos».

«Otras modalidades deportivas –prosigue Martínez– ya han comunicado que se cancelan las competiciones como sucede con el voleibol masculino y femenino así que para ellos la temporada ya ha terminado. Pero, hasta que eso ha sucedido, han pasado por una situación que les ha generado incertidumbre, nerviosismo e inseguridad», concreta.

Su primera recomendación es común y no solo es válida para deportistas. «Lo primero que hay que hacer es aceptar y asumir esta situación. No puedes rebelarte contra lo que está sucediendo, así que tampoco es positivo darle vueltas durante las 24 horas del día a la misma idea».

En el caso concreto de los deportistas, su sugerencia pasa por «enfocarse hacia lo que deben hacer en el día a día. Deberían ponerse una rutina en casa para que, dentro de lo posible, la vida se parezca al máximo posible a la que vivían cuando tenían la posibilidad de entrenar y competir. En este sentido, es básico despertarse a una hora prudencial y evitar el sofá. Todo pasa por descubrir que se puede hacer vida dentro de casa y que, a través de rutinas de funcionamiento diarias, también es posible disponer de momentos de intimidad para uno mismo».

Respecto a las posibilidades de contraer la enfermedad, Rodríguez indica que esta circunstancia dependerá, sobre todo, «de lo responsables que sean porque los deportistas no son superhéroes. Son personas como todas las demás y están expuestos a esta situación excepcional. Lo que ocurre es que el estrés por la incertidumbre de cuando se volverá a competir y qué pasará con su futuro es el principal enemigo que tienen que combatir».

El psicólogo tinerfeño también considera que los deportistas tienen una buena oportunidad con esta crisis para ser útiles al resto de la sociedad. «son personas muy seguidas en todo el mundo y, como tales, son espejos en los que gran parte de la gente se mira. Ellos pueden ayudar a concienciar al resto del mundo a mantener la calma y a tener un sentido de responsabilidad que evite caer en el desánimo colectivo. Pueden enseñar cómo mantenerse activos a nivel físico y mental al resto de la población. Pero también es aconsejable que sepan preservar su intimidad. Si no son usuarios habituales de las redes sociales, ahora tampoco deben serlo. Debe existir una conciliación entre la privacidad y su responsabilidad social que lo equilibre todo».

Rodríguez admite que, desde que se inició el confinamiento, ha tenido que atender a algunos de los deportistas que componen su amplia cartera de clientes «para saber cómo llevar esta situación, ya que focalizar continuamente el problema no nos va a servir de nada. La gran dificultad es afrontarlo desde la actitud positiva para poder avanzar en esta situación. Y, llegados a este punto, hay que intentar ocupar la mente más que preocuparla. Tenemos que ocuparnos de nosotros mismos y entrenarnos en casa de manera física y mental. También es importante compartir todo con las personas con las que convivimos y con nuestros seres allegados a través del teléfono y las redes sociales».

«Ha llegado el tiempo –prosigue– de disfrutar de esos hobbies, como leer o tocar instrumentos que, por falta de tiempo, no podíamos llevar a cabo anteriormente. También es muy importante que el deportista, aún en esta situación, sepa que sigue siendo un deportista. Es como cuando tienen una lesión de larga duración. Deben seguir teniendo su identidad, pero deben aprender a adaptarse a un nuevo contexto cuanto antes», ejemplifica.

Por último, Rodríguez también recomienda intentar ir paso a paso cuando todo vuelva a la normalidad. «Es casi imposible sustraerse al efecto negativo que nos provoca estar un tiempo determinado sin poder salir de casa. Así que, cuando se pueda volver a entrenar al aire libre o con el equipo, no hay que pisar el acelerador a fondo porque se pueden provocar lesiones. La manera correcta será hacerlo de manera progresiva para minimizar el riesgo de que aparezcan lesiones. Seguro que los cuerpos técnicos lo tienen muy en cuenta, pero el deportista que entrena por su cuenta no tanto. Lo recomendable es hacer una especie de mini pretemporada, aunque no sean las fechas habituales, para que no aparezca ningún contratiempo de esta naturaleza», concluye.