Redacción Deporpress| Manolo Márquez deja de ser entrenador de la UD Las Palmas por decisión propia. Su listón iguala al de Pacuco Rosales en 1996 cuando, en la sexta jornada, fue cesado para ser relevado por Ángel Cappa. Era Segunda División y a Rosales no le sirvió el aval de un ascenso, sacando a la UD Las Palmas del cuatrienio de Segunda B.
La diferencia estriba es que es Márquez el que toma la iniciativa para abandonar el club y no el consejo de administración. Aunque en ambos casos los planetas futbolísticos no estaban alineados para el proyecto.
El técnico que ascendió a Las Palmas Atlético deja un balance de dos victorias y cuatro derrotas en vísperas a visitar el Nou Camp, ante un líder que vivirá el 1 de octubre una de sus jornadas más pasionales.
Márquez no esperó acontecimientos pero ya dio síntomas de nerviosismo e, incluso, cansancio tras la rueda de prensa del pasado domingo. Había perdido la UD ante el Leganés ofreciendo una penosa imagen y el técnico habló de impotencia e, incluso, tuvo un intercambio dialéctico a preguntas de un compañero periodista con su marcha como posibilidad.
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