Redacción Deporpress | El derbi canario de este sábado será muy especial para Manolo López. El ex guardameta de la UD Las Palmas y el CD Tenerife conoce, de primera mano, la atmósfera que envuelve este tipo de encuentros aunque, esta vez, lo vivirá desde un escenario distinto. Acostumbrado a estar cerca del césped, el flamante director general de Deportes del Gobierno de Canarias vivirá el clásico desde la perspectiva del palco del Heliodoro Rodríguez López.
Deporpress: ¿Se le hará muy extraño estar en un palco?
Manolo López: Es la primera vez, así que aún no lo sé. Siempre he vivido más los partidos desde la intensidad del terreno de juego o los banquillos y ahora será diferente. Lo que quiero, por encima de todas las cosas, es disfrutar de un día especial, de la fiesta del fútbol canario y del significado que tiene para los amantes del fútbol en Canarias.
DP: ¿Cómo definiría este tipo de partidos?
ML: Son encuentros muy esperados y con un significado especial para cada afición y cada club. Son encuentros en los que, el resultado final, puede generar tranquilidad o desespero en las semanas posteriores. Peo este es el sino de este tipo de partidos. Por delante, esta vez, queda mucho porque, pase lo que pase, estamos en la jornada 4 y a los dos clubes les queda muchísimo terreno por delante para poder competir.
DP: ¿Esta categoría, por el nivel de igualdad existente, es más complicada que la Primera División en la que jugó usted defendiendo la camiseta blanquiazul?
ML: Esta Segunda División ha generado un cambio y está llena de equipos históricos que, en su momento, convivieron con los dos clubes canarios en la elite nacional. La evolución del fútbol profesional nos ha llevado a esto. El Tenerife que yo me encontré en Primera División también tenía las cosas muy duras y complicadas. De hecho, hasta aquel último minuto de la promoción en Riazor con el Deportivo, cuando conseguimos quedamos en Primera con el gol de Eduardo Ramos, todo fue muy cuesta arriba. Eran momentos diferentes. El club venía de muchos años en Segunda y le faltaba estructura. Pero luego, con el paso de los años y gracias a aquella permanencia, fuimos creciendo en medios y el equipo tuvo una mejora enorme
DP: ¿Quién llega mejor, a su juicio, a este derbi?
ML: El derbi siempre llega en el momento que tiene que llegar y siempre hay un equipo que sale mejor parado de este tipo de partidos. Los entrenadores tienen muy claro lo que quieren y cómo van a jugar en estos encuentros. Nadie tiene dudas de que son choques atractivos por todo lo que los rodea. Creo que, haya pasado lo que haya pasado antes, nadie llega mal a un derbi porque hay una sobreexcitación en los futbolistas y luego, cuando se sale al terreno de juego, se da mucho más que en cualquier otro partido porque estás viviendo una semana previa muy especial.
DP: Como director general de Deportes, ¿qué tal ve el estado del fútbol canario y sus jugadores?
ML: Es cierto que la globalización ha afectado y que ahora, en comparación con décadas anteriores, hay menos presencia de jugadores canarios en este tipo de partidos. Pero siguen saliendo y tienen talento. Eso es lo realmente importante. Hay que reivindicar el potencial del futbolista canario, que quizá debería ponerse mucho más en valor. La aportación de la cantera canaria es siempre trascendente en los derbis y, a partir de ahí, soy un fiel defensor de la base, de la iniciación porque, además, conozco perfectamente el esfuerzo que hay que hacer para convertirte en jugador profesional si has nacido en Canarias.
DP: ¿Qué recuerdos guarda de los derbis en los que participó?
ML: Pues, curiosamente, nunca me enfrenté a la UD en partido oficial jugando con la camiseta del Tenerife, pero sí en pretemporada. Y mi recuerdo no es muy bueno. Ese año se había estrenado la norma de que si tocabas el balón con la mano fuera del área o cometías falta era roja directa para el portero. Y a mí me expulsaron en el minuto 15 porque agarré a Rafa, que era el delantero de la UD Las Palmas fuera del área. Tenía muchas ganas ese día porque volvía a casa y duré apenas un cuarto de hora en el campo. Le expliqué al árbitro que lo había agarrado para no hacerle una entrada o una falta que le hiciese daño, pero no hubo manera. Recuerdo que me dijo, la norma es la norma, y me enseñó la roja aunque fuese un amistoso de pretemporada.
DP: ¿Entonces fue mucho más grato el de estar con la camiseta de la UD en el Heliodoro?
ML: Cierto porque conseguimos eliminar al Tenerife de la Copa del Rey estando nosotros en Segunda B. Era un Tenerife de Primera, que dirigía Vicente Cantatore, y tenía muy buenos jugadores como Pizzi, Aguilera o Paqui con los que había compartido vestuario de mi etapa como blanquiazul. Nosotros estábamos en Segunda B y necesitábamos de acciones relevantes que devolviesen el orgullo a nuestra afición para poder ir enganchando al público. Y esa noche lo fue. Toni Robaina lo hizo de escándalo y se echó el equipo a la espalda porque habían expulsado a Alexis por doble amarilla. Fue uno de esos momentos importantes en la historia de la UD porque fueron eran unos años muy complicados. Al año siguiente, por suerte, se consiguió el ascenso a Segunda y se cambió un poco la dinámica tan negativa que traía el equipo de aquellas temporadas tan tristes en Segunda B.
DP: ¿Qué papel considera que pueden hacer los dos equipos canarios esta temporada en Segunda División?
ML: Pues es una categoría que no es fácil para nadie. Ni para los que quieren subir, ni para los que quieren quedarse. De los que bajaron de Primera el año pasado se quedaron dos de los tres equipos. Es una competición de impulsos y en la que necesitas estar en una dinámica positiva. Si comienzas bien y logras una buena racha de resultados, puedes meterte arriba y luego, con suerte, pelearlo. Tanto el Tenerife como Las Palmas tienen buenas plantillas y estoy convencido de que van a competir bien esta temporada. Después hay que tener un poco de fortuna en los momentos fundamentales y que las lesiones respeten a los jugadores importantes. Por eso, en ningún caso, descarto que estén luchando por cosas importantes este mismo año.