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Maikel Mesa alegra a Jesé

Redacción Deporpress | No había nubes. Las Palmas se presentó en el partido contra el Cartagena con un sol radiante. En 20 minutos desarmó este sábado a su adversario, con tres ocasiones y un cambio de registro en su modelo de juego que sorprendió a los jugadores visitantes. En ese corto periodo de juego lograron los amarillos sentenciar el triunfo (2-0) en una tarde donde el marcador pudo ser más abultado a favor canario. Y donde la segunda alegría la proporcionó ver de nuevo a Jesé en un terreno de juego.

Con este marcador Las Palmas corta la racha de tres derrotas, desactiva el tifón (?) temido por su entrenador y genera un colchón de diez puntois con el Cartagena, que precisamente marca la frontera de la zona ardiente de la clasificación. Jesé disputó los últimos 25 minutos mostrando su ambición en zona defensiva del Cartagena. En su primer balón pudo anotar. Y aunque más tarde lo intentó, no logró su siguiente objetivo. Pero sus ganas y el ánimo que entregó a sus compañeros merecen un subrayado.

Cambio de registro

Porque con balones largos, más habitual que lo realizado a lo largo de la temporada, Las Palmas metió en problemas al Cartagena. El balón volaba sobrepasando las líneas visitantes, en la búsqueda de Pejiño, Araujo y Mujica, que la peleaban todas junto a un activo Maikel Mesa. Y a raíz de esas acciones el gol se aproximó a la Grada Naciente donde defendía Chichizola.

Además, Las Palmas hizo daño en esos instantes tras jugadas de estrategia. A los 10 minutos, Aburjania evitaba el 1-0 tras un rechace que Araujo envió con un duro disparo. Era una jugada en saque de esquina, con un alto peligro que se iba a repetir minutos después. En esta segunda ocasión, el jugador del Cartagena tocó el balón con la mano y colocó a Maikel Mesa en el punto de penalti frente a Chichizola. El tinerfeño, con frialdad, colocó el cuero con suavidad mientras el meta argentino se lanzaba a la base de un poste.

El gol daba alas a los amarillos, que siguieron insistiendo con esos balones profundos. Y en uno de ellos, con un toque meritorio de Ale Díez, la zurda de Pejiño se fabricó su protagonismo en el partido para colocar el 2-0 y el gol que en teoría debía agrandar la esperanza amarilla.El Cartagena se estiró buscando a Rubén, quien antes del descanso tuvo dos oportunidades para reducir distancias. Quería meter miedo pero no lograba tampoco ese objetivo. Al contrario, fue Las Palmas la que tuvo oportunidades suficientes en el segundo periodo para ponerle el sello definitivo al expediente del partido. El árbitro anuló un gol a Eric Curbelo, con una decisión microscópica de la sala VAR. Y más tarde el propio Jesé y Pejiño enviaron fuera dos cara a cara a con Chichizola, que tenía abundante trabajo.