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Maestros del juego con espacios

Redacción Deporpress | Maestros del juego con espacios. El Tenerife está entre la clase alta de la categoría por méritos propios, a falta de lo que hagan sus rivales directos. El equipo blanquiazul es un bloque que ha recuperado sus mejores ingredientes que lo dejaron a un suspiro del ascenso, pero en una versión actualizada y mejorada.

No escapa al conocedor aficionado tinerfeñista que un partido como el de esta tarde-noche en el Heliodoro, donde ha pasado de todo y en el que los factores negativos han afectado a los insulares, lo normal es que terminara con derrota. Por la expulsión, porque le pitan un penalti en contra y porque debe afrontar una segunda parte con uno menos. Porque salvo que uno sea netamente superior, y en Segunda División un equipo rara vez arrasa, lo normal es que se pierda con tanto factor negativo.

Pues este Tenerife no. Y demuestra que también sabe levantar un partido con uno menos, de esos que suelen ganar los que están destinados a los objetivos más grandes. En un guion parecido al del martes, los de Garitano volvieron a ser mejores cuando pudieron correr.

Probablemente, en un once contra once, el final hubiera sido distinto. Porque sí, este Tenerife tiene también debilidades. Defiende muy bien, tiene un bloque donde todos van a una y es un puñal con espacios en el campo, pero le cuesta mucho en estático.

Racing y Burgos plantaron una telaraña de obstáculos que el Tenerife fue incapaz de superar en 45 minutos. Pero cuando cántabros y burgaleses dieron un paso adelante, recibieron idéntica medicina. José Alberto buscó ir un poco más arriba con los de Santander en el inicio del segundo acto y ahí el Tenerife le castigó con la velocidad de Luismi, Ángel y Waldo Rubio.

En esta ocasión, sin ser tan evidente, el Tenerife volvió a desatascar un partido con todos los elementos en contra cuando el contrario salió de su madriguera. Porque con Garitano: maestros del juego con espacios.