María Calzadilla | A falta de tres encuentros para concluir la primera vuelta de la Liga Femenina Endesa, el CB Clarinos está posicionado en la quinta plaza tras conseguir siete victorias y solo tres derrotas. El equipo recién ascendido está demostrando que quiere no solo conseguir la permanencia, sino que van a por objetivos más ambiciosos.
Para una de sus jugadoras y piezas claves dentro del equipo, Lyndra Weaver, esta buena actuación firmada por el equipo morado es «producto de nuestro trabajo. No creo que haya ningún secreto, simplemente hemos jugado algunos partidos en los que hemos ganado porque hemos anotado más puntos que el rival pero cada semana lo único que queremos es seguir trabajando para estar mejor cada día», aseguró. Asimismo, reconoció que tener estos números «es especial para cualquier equipo pero sobre todo para nosotras porque venimos de segunda», además, el ganar cada fin de semana «hace que todas las jugadoras consigan un poco más de confianza en sí mismas y en definitiva en el equipo».
A pesar de lo que está consiguiendo el equipo dirigido por Claudio García, como ganar a uno de los rivales más potentes de la competición como es el Valencia Basket, la ala-pívot sabe que la liga es muy competitiva «donde cualquier equipo puede ganar a los de arriba, ya lo hemos visto. Es cierto que el Salamanca y el Girona están por encima del resto pero todos pueden dar la sorpresa y ganar». En esta línea, el conjunto catalán aterriza en la isla este fin de semana para jugar frente al Clarinos el domingo a las 12:00 en el Pabellón Santiago Martín, y lo hace liderando la clasificación. Para Weaver será «un partido duro pero si jugamos en defensa, rebote, nos ayudamos unas a otras, y además jugando en casa, creo que podemos plantarle cara», aseveró.
La escuadra lagunera saca el mayor rendimiento posible a sus victorias, donde destaca Tanaya Atkinson, máxima anotadora de la competición doméstica con 195 puntos y con una media de 21,67 en 9 partidos disputados. «No creo que haya alguien en esta liga que pueda ser como ella. En algunas situaciones es fácil para nosotras porque el rival no cuenta con una jugadora así y hace que la responsabilidad para el resto sea menor porque sabemos que la tenemos a ella», aseguró la estadounidense. Sin embargo, no cree que la responsabilidad recaiga solo sobre una jugadora, «cada una de las que juega y está dentro de la pista tiene que hacer su trabajo, y yo personalmente, busco ayudar al equipo».
En cuanto a ser uno de los equipos que disputen la Copa de la Reina del 5 al 8 de marzo de 2020 en Salamanca, para Weaver «era algo que podíamos hacer porque este arranque liguero con el Clarinos me recuerda al que tuve el año pasado con el IDK Gipuzkoa cuando nos clasificamos para la Copa. Tenía las mismas sensaciones», reconoció. Asimismo, con la permanencia casi firmada, aseguró que los objetivos del equipo son ahora más ambiciosos, siendo el principal «la Copa de la Reina, que sabemos que la tenemos ahí pero hay que seguir trabajando y no relajarse», además, «este equipo puede terminar dentro del Top4 o Top3», aseveró conocedora de las capacidades que tiene su grupo.
En el último partido disputado en el Santiago Martín ante el Valencia Basket, el Clarinos consiguió que mil personas se acercaran al pabellón lagunero y disfrutaran con ellas en un partido vibrante, demostrando que el baloncesto femenino también interesa. Haber conseguido este buen dato, también supone cierta «responsabilidad para nosotros como jugadoras porque representamos a este club pero también de todo el equipo técnico, patrocinadores, etc. Para nosotras obviamente es bueno que la afición venga porque nos ayudan y nos hacen más fuertes», concluyó.