Redacción Deporpress | Luis Pérez es uno de los futbolistas más activos en las redes sociales.
El lateral derecho compartió este martes una emisión en directo en Instagram, en la que repasó aspectos de su vida en Tenerife, en el club y alguna anécdota curiosa que ha vivido.
Respecto a su trayectoria en la isla, recuerda que el primer año “fue bueno, casi nos metemos en play off. El segundo ya estaba asentado aquí, empezó bien la temporada, pero ha sido la más jodida de las que he estado aquí. Sacamos el año pasado que fue malísimo”, mientras que de su futuro se limitó a decir que ya se “verá” lo que pasa. “Todos queremos jugar en la máxima categoría, el día que pierda esa motivación dejaré el fútbol”, añadió
Mejor camiseta.- “Tengo la suerte de tener una de las últimas camisetas de José Antonio Reyes (ya fallecido). Un primo suyo es amigo nuestro, esta camiseta vale oro”.
Llegada muy joven.- “Me cogí el número 27 porque me hicieron ficha del filial y no me importaba porque era el que llevaba en el Elche. Estaba con el gran Raúl Cámara, me imponía un poco verme con gente así. Pero yo quería jugar”.
Padrinos en el Tenerife.- “Siempre he estado con gente mayor que yo. Muchas veces me llevo mejor con ellos que con gente de mi edad, estoy un poco chapado a la antigua, también con la música. Llegar y competir contra Raúl Cámara me enseñó muchísimo porque va a por todas. Me siento muy bien aquí, he hecho mi vida en Tenerife, soy una persona de seguir rutinas”.
Se define.- “Soy un jugador de garra y lucha, esté mejor o peor, porque no puedes estar bien siempre, si no estaría en los mejores clubes del mundo. Me gusta ‘echarle huevos’, dejarlo todo en el campo, salga mejor o peor”.
Anécdota.- “Antes de que dijeran que no se podía subir a las azoteas me subí. Un amigo mío que es militar No tenía llaves de casa, ni móvil ni nada. El que tenía las llaves es mi amigo el militar. Tuve que coger un taxi y contarle lo que me había pasado. A todo esto sin camiseta y tuve suerte porque él tenía una de esas de limpiar. Fuimos a casa de mi amigo para que me diera las llaves de mi casa. Tengo la tarjeta en el móvil y tuve esa suerte. Otra fue que salir a correr, hice 9 kilómetros en 36 minutos y se me pasó la hora de volver, aunque ahora los deportistas de élite no tenemos límite. Tuve que llamar a un taxi para volver a tiempo. En Jaén me entraron a robar en casa. Estaba en el salón con mi compañero y noté como que nos estaban mirando y había una persona dentro con una capucha. Atiné a coger una fregona pero soy un ‘cagado’. El tío se quedó petrificado y llamamos a la Policía; nos cambiaron de piso. Me pasa de todo”.
Relación con Suso.- “Me dicen que soy un gitano por cachondeo, pero más gitano que él aquí no hay nadie. Te lo encuentras por la Ciudad Deportiva y te cambias de acera. Lo quieren muchísimo aquí, es un tío espectacular, un grande. Lo quiero mucho porque me ha ayudado siempre, es de sangre caliente y nos peleamos cada dos por tres en los partidos. Le digo que baje, pero nos llevamos muy bien aunque nos peleemos 20 mil veces. Es el capitán y los dos queremos ganar”.
Su duelo contra Yuri en Copa del Rey.- “El gol que nos mete aquí me lo dijo antes. Estábamos picados, me decía tú sube al ataque, que yo voy a meter gol, y al final nos lo hizo. Es un grandísimo jugador, lo tiene todo”.