Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | El futuro nombre que se le puede dar a la Grada Popular del Heliodoro Rodríguez López está dando bastante de qué hablar en las últimas semanas.
Una iniciativa popular propone que ese sector del estadio tome el nombre de Rommel Fernández, del que justo durante estas fechas se han cumplido 25 años de su fallecimiento y que cobrará de nuevo relevancia con la visita al Helidoro la semana que viene del Albacete, equipo al que pertenecía el delantero en el momento de su trágico accidente.
Sin embargo existen aficionados que, sin dudar de la importancia que tuvo el panameño en el CD Tenerife, opinan que hay otros exjugadores, algunos de los cuales también fueron entrenadores e incluso ocuparon cargos en la dirección deportiva, que también merecerían ver su nombre en dicha grada.
Esta semana hemos querido entrevistar a Luis Padilla, periodista y uno de los grandes historiadores del CD Tenerife, que destaca la relevancia en la historia que tuvo el ‘Panzer’ pero que, desde una perspectiva histórica más amplia, recuerda a otras muchas figuras del tinerfeñismo que merecerían al menos el mismo reconocimiento que el panameño. Con él abordamos un asunto importante, al mismo tiempo que recupera la memoria de muchos ilustres blanquiazules:
Aleix Valero: ¿Podría generarse algún tipo de agravio comparativo respecto de otros históricos del CD Tenerife?
Luis Padilla: Es verdad que Rommel es un jugador importante para el Tenerife, por números y por carisma, pero pienso que sería un error ponerle el nombre de una grada a un futbolista, a cualquiera, no solo a Rommel. Creo que hay 10, 15, o 20 jugadores con más méritos deportivos en el Tenerife que Rommel, y además con más cariño y carisma entre la afición, pero que el tiempo ha hecho que eso se apague; en favor de Rommel juega cómo desapareció, de manera trágica. Hay jugadores por méritos deportivos y por su significado para el club, con más de 300 y 400 partidos, como los casos de Molina, o de Felipe que estuvo durante una década en Primera División, o como Toño, que es el símbolo del ascenso de segunda B a Segunda, de ahí a Primera y en Primera la clasificación para la UEFA siendo el capitán en el debut en Auxerre. Hay casos en los años 50 como Julito, Antonio ‘el loco’ o Santiago Villar, que forman parte de la época del crecimiento desde categorías regionales a Primera División. También Justo Gilberto que suma casi 300 partidos en el Tenerife, fue segundo entrenador durante más de una década. O David Amaral que es el único jugador que tiene tres ascensos sin ningún descenso, porque el año en que descendió él se había tenido que ir. Salió varias veces del Tenerife pero siempre que se le llamó quiso ser entrenador del Tenerife y habitualmente en situaciones muy complicadas para la entidad. Hay figuras que se merecen ese reconocimiento, tanto o más que Rommel. Y en la época moderna desde Nino por razones deportivas o Cristo Marrero por razones sentimentales. Afortunadamente están todos vivos y Nino, en activo, recibió todo el cariño del Heliodoro y acumularon méritos deportivos para tener un reconocimiento. No quiero desmerecer a Rommel, fue uno de mis primeros ídolos en el Tenerife, pero por justicia deportiva e histórica.
AV: ¿La dificultad sería encontrar la fórmula adecuada para realizar una ‘lista en importancia’? ¿Puede ser por temporadas jugadas, partidos, goles, ascensos, la categoría en las que jugaron…?
LP: Hacer una lista objetiva es fácil, pero corremos el riesgo, por ejemplo, de olvidarnos de los porteros. Existe el valor sentimental, el de logros deportivos, el carisma. Ya no son datos objetivos sino subjetivos, y corres el riesgo de olvidarte de la etapa anterior a las categorías nacionales. Hubo grandísimos futbolistas, desde Ángel Arocha o Bernardino Semán, que además murieron en trágicas circunstancias. Arocha durante la guerra y Semán tras una gravísima enfermedad, pero estuvo jugando a un excelente nivel hasta seis meses antes de su muerte. Hay futbolistas como Arencibia, Cárdenes, Cayol, o Baudet, que además siendo profesionales en los equipos en los que militaban en la península cada vez que venían en verano a la isla jugaban en el Tenerife, se iban de gira con el Tenerife un poco a escondidas de los equipos que les pagaban y reforzaban siempre al Tenerife y forman parte de su historia. Gilberto Cayol llegó a disputarle el puesto a Ricardo Zamora en el Real Madrid, que fue un portero de talla mundial y Arocha jugó con Samitier, una de las principales referencia del FC Barcelona. Ángel Arocha, el día de la inauguración del Heliodoro fue el autor del gol del triunfo y con 17-18 años era un figura en el Tenerife. Con cualquier lista corres el riesgo de olvidarte de muchos futbolistas que no jugaron en categorías nacionales y sí en regionales ayudando al Tenerife en verano, en amistosos, o giras, como la de 1930/31 en Madeira. Hay muchos futbolistas importantes en la historia y creo que cualquier acto de personalizar en algo tan reducido como el nombre de una de las cuatro gradas va a crear injusticias. Otra cosa es atender a razones objetivas y hacer una lista de 40, 50 o 60 futbolistas que se podría hacer, con tantos méritos o más que Rommel Fernández.
AV: ¿Si le preguntaran por la fórmula para darle nombre a la Grada Popular?
LP: Yo creo que es un acierto que el estadio se llame Heliodoro Rodríguez López, por lo que significó su figura y su aportación también como vicepresidente 10 años con Pelayo López. Además el viejo Estadium es una especie de deseo personal de él, participó en su remodelación y adquisición. El Tenerife perdió el estadio y bajo su mandato se recompró en el año 40 para perderlo en el 70 que volvió a ser propiedad del Cabildo. Creo que es acertado. Sé que se barajan opciones de poner nombres a cada puerta del estadio, de que cada puerta represente el nombre de un municipio. Pero Rommel ya tiene su reconocimiento en la grada de Herradura en un mosaico; por lo que significó y por las circunstancias trágicas de su fallecimiento merece ese honor, pero tratar de ampliarlo y crear agravios comparativos para más es un error y es crear un conflicto donde no lo hay.
AV:¿Qué haría con las puertas del estadio? ¿Cómo recordaría a tantos jugadores de la historia blanquiazul?
LP: Se puede poner los nombres de los municipios. Me gusta la idea del Metropolitano del Atlético de Madrid. Tenía la necesidad al salir de su antigua casa de crear un poco de historia y lo ha hecho con un ‘pasillo de la fama’ con razones objetivas: con los nombres de los futbolistas que jugaron al menos 100 partidos con el Atlético, y se han quedado muchos nombres muy significativos fuera. A partir de unos datos objetivos se puede tratar de generar algo más amplio. Es bueno hablar del pasado, los aficionados se tiene que sentir muy orgullosos, pero sin personalizar en una sola figura porque ha habido muchísimos jugadores importantes en la historia del Tenerife. Un museo es necesario y está en la idea de la entidad crearlo poco a poco. Y un reconocimiento para sus mejores futbolistas y entrenadores, es necesario. Algo que sea más amplio y se haga tras un estudio más amplio y no ligado solo ha hecho puntual como el 25 aniversario del fallecimiento de Rommel y que represente a la globalidad de los más de 100 años de historia del club.