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Los zancos de un pequeño, por Víctor Francisco

Por Víctor Francisco (*)

Siempre se ha dicho que la visión de un canario está marcada por el mar, la cercanía a África y la lejanía de la península. Eso que llaman realidad canaria, o como se nos conoce en Europa, la realidad de una región ultra periférica. Pues dentro de esta realidad, existe otra más profunda, las islas menores.

Cuando se habla del CD Mensajero, no solo hablamos de un simple club de fútbol que representa a Canarias en la categoría de bronce del futbol español, hablamos de mucho más. El Mensa, representa la posibilidad de representación de una isla menor, de una sociedad marcada por la distancia no solo de los continentes, sino además de las islas de mayor calado. Escenifica el esfuerzo de una sociedad por hacerse oír, por tener espacio entre los grandes, saltando enormes obstáculos. Representa los zancos de los pequeños.

El mensa es un club con un gran patrimonio, mucho más de lo que otros clubes de mayor categoría tienen, que depende en ese aspecto de sí mismo, con lo que ello conlleva en las cuentas del club. Algo que libera a las instituciones de su entorno más cercano. Un club con una amplia repercusión social por su historia. Y además con un recorrido deportivo que lo avala.

El mensa merece un esfuerzo institucional en todos los ámbitos, Ayuntamiento, Cabildo y Gobierno, por lo que representa y por lo que puede suponer para el conocimiento de una isla menor como La Palma.  Merece ese esfuerzo porque lucha contra la doble insularidad en el transporte, en la comunicación y en los costes. El proyecto rojillo sin el apoyo de las instituciones no sería viable, como otros proyectos en otros ámbitos en la realidad insular de las pequeñas islas.

Lucha, entrega, y humildad, como impulso de un proyecto ajustado en lo económico, hace crecer unos valores que se trasladan a los más pequeños. Esto hace crecer el deporte base en la isla de La Palma, creando un referente en lo deportivo, para de esa manera facilitar las posibilidades deportivas de las cadenas filiares, sin necesidad de alejarse de su isla y su entorno familiar, así como servir de plataforma para los talentos deportivos de nuestro fútbol.

Deporte, educación, familia, movimiento económico, turismo, etc., son algunas de las consecuencias de la presencia del CD Mensajero en la categoría de Bronce. Esto en una isla menor solo es posible con la ayuda de las administraciones. Esto no es gastar, es invertir en la sociedad, para que las sociedades crezcan.

El CD Mensajero es una necesidad para los palmeros y un orgullo para los canarios.

(*) Víctor Francisco es presidente del CD Mensajero.