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Los técnicos del Marino, Tenisca, Tamaraceite y San Fernando se ajustan a la ‘nueva realidad’

Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | El 1 de junio se marcó la línea de salida en el reseteo del fútbol no profesional. Los candidatos al ascenso del grupo canario para dar el salto a Segunda División B han puesto las primeras bases, con un retorno a los entrenamientos bajo un estricto protocolo, una vez superado el test. Entrenos individuales que contrastan con unas máximas del fútbol: el contacto. Quico De Diego, José Juan Almeida, Chus Trujillo y Mingo Oramas, técnicos del Marino, Tenisca, Tamaraceite y San Fernando respectivamente, comentan para Deporpress sus impresiones personales en esta vuelta atípica, dentro de un sprint cuya línea de meta se decidirá en la segunda quincena de julio.


Dani Cerdeña: ¿Cómo ha sido esta vuelta a los entrenamientos y hasta qué punto puede incidir un técnico en esta primera fase de entrenos individuales?

Quico de Diego: En estos primeros entrenamientos, después de recibir el resultado de los test, hemos tratado de incidir en esta primera fase con un contacto cercano a los jugadores, compartiendo cómo han pasado todo este tiempo sin poder entrenar. Hemos realizado pruebas físicas para ver cómo habían llegado después de tanto tiempo sin entrenar. Y el resultado es satisfactorio. Se ve que han hecho el trabajo marcado por nuestro preparador físico: Adrián. Busco apoyarlos en el trabajo diario individual para alcanzar el pico de forma de cara a ese playoff.

José Juan Almeida: Novedoso. Como apuntas, siendo entrenamientos individualizados, la voz cantante ha sido llevada por nuestro preparador físico: Alberto. Se lo ha currado, trabajando mucho con los chicos. Asimismo, he visto esa ilusión por volver a los entrenamientos de los jugadores. Es cierto que como deporte colectivo no pega mucho ese trabajo individual, pero al final son cuestiones físicas donde van retomando la actividad. Lo que sí queremos es tener mucho cuidado con las lesiones.

Mingo Oramas: La vuelta ha sido bastante ilusionante. Estamos con el objetivo de prepararnos bien, después de tanto tiempo de inactividad. Nos llena de ilusión porque era el objetivo pretendido a inicios de pretemporada. En cuanto a la incidencia del entrenador, aunque trabajamos como cuerpo técnico en conjunto, estamos evitando en estas primeras sesiones ese contacto físico. Es diferente a lo acostumbrado a lo largo de una temporada, pero incidimos de manera bastante amplia. Iremos poco a poco. Pese a que entramos en fase 3 el próximo lunes, nosotros seguiremos cumpliendo con el protocolo establecido por el club, de acuerdo con el ente federativo.

Chus Trujillo: La incidencia de los entrenamientos en esta primera fase es más bien de planificación, junto al resto del ‘staff’ técnico y preparador físico. Una vez en el campo, dentro de los entrenamientos individuales, la función es más bien del preparador y de los fisios, sobre todo para prevenir lesiones.


DC: ¿A partir de qué fecha podrían empezar a entrenarse en grupo, con mayor contacto?

QD: Primero serán dos semanas de trabajo individualizado; luego, pasaremos a otras dos con sesiones en grupos reducidos. Las últimas dos antes de esos playoff serían con entrenamientos todos juntos. Es la idea y esperemos que todo siga bien como hasta ahora, respetando dichas fases como planificamos.

JJA: Estamos a la expectativa de que el club nos comunique el protocolo. Desde que nos digan que podemos trabajar en grupo, bienvenido sea. Son muchas semanas por delante para jugar uno o dos partidos. Estamos deseando retomar la actividad colectiva. Desde que el club lo comunique, así será.

MO: La próxima semana montaremos alguna tarea con un ligero contacto. En estos días, pasaremos los test para saber si existe algún tipo de contagio. Si se dan negativos, como esperamos, incrementaremos las tareas donde el contacto físico aparezca de forma progresiva.

CT: Creemos que la semana que viene, si entramos en fase 3, podríamos entrenar en dos grupos de diez jugadores. Podría ampliarse esa dinámica de trabajo con sesiones de mayor contacto.


DC: ¿Cómo ha visto físicamente a sus pupilos? ¿Algún contratiempo?

QD: En líneas generales, muy bien. Han venido incluso mejor que en la pretemporada del año pasado. Pero al estar tanto tiempo sin hacer un trabajo específico, más allá de lo que han hecho en casa durante este tiempo, pues alguno tiene sobrecargas. El fisio está haciendo trabajo con ellos, yendo un pelín más lento que con el resto, para llegar a ese día 18 de julio en buenas condiciones.

JJA: En principio, bien. Les veo unas ganas tremendas en sus caras. El equipo había adquirido ciertos buenos hábitos para un deportista. Me he llevado una grata sorpresa. No han puesto excusas ni tonterías. Uno quiere que haya buena armonía porque al final es lo que te da la vida. Hasta ahora, no ha existido ningún contratiempo. Esperemos que sean los menos posibles.

MO: Está claro que no llegamos en las mismas condiciones que antes del parón, independientemente de que hayan querido mantenerse en buen estado. Atravesamos una buena racha de resultados, estando en uno de los picos más alto del curso, con ocho victorias en los últimos nueve encuentros. Llega alguno con sobrepeso y el estado físico no es el mismo, pero tenemos siete semanas por delante, las cuales afrontaremos con mucha ilusión y ganas de trabajar.

CT: Los jugadores se han portado de manera bastante profesional. Han llegado en el peso, con lo cual demuestra que se han preocupado en mantener el peso, estando en buena forma. Han llevado las pautas durante el confinamiento a rajatabla. Un alto porcentaje vino en su peso, e incluso algunos llegaron por debajo. El único contratiempo que tenemos es la baja de Dani Zizou, pues es un jugador muy importante desde la refundación desde este club; es fundamental en nuestros esquemas, pues tiene un buen manejo de balón y uno contra uno, dándonos profundidad, verticalidad y gol; además, es definitivo a balón parado, atravesando quizás su mejor momento desde que está en el Tamaraceite.


DC: ¿Cuáles son las sensaciones más extrañas que ha percibido durante esta nueva rutina?

QD: Son raras porque no podemos estar en grupo. Se echa de menos ese contacto físico: los abrazos, dar la mano y otras muestras que debemos aparcar en este momento. Luego, tenemos ese trabajo individualizado con el jugador, donde se ejercita prácticamente solo. Quieras o no, pasa factura en un deporte grupal. Pero ahí estamos dándoles apoyo para hacerlo más llevadero.

JJA: Las medidas de distancia. Quieras o no, el contacto físico es importante. Estar cerca del jugador… Los futbolistas tienen su parte humana y necesitamos que ellos sientan el respaldo del cuerpo técnico. Luego, anhelamos el trabajo normal de un equipo de fútbol. Esta es una faceta nueva y uno los ve con una actitud encomiable, pero no puedes estar tan cerca de esa persona. El factor humano es clave.

MO: Esa sensación de no tener contacto directo entre ellos; o que los propios jugadores no puedan interactuar entre sí mismos. La distancia que debemos mantener también es diferente. Las tareas que estamos haciendo no se asemejan mucho a lo que estamos acostumbrados, pero es una fase que nos toca vivir. Lo importante es que se vayan adaptando al fútbol, al balón y al césped. Iremos progresando con las semanas.

CT: Quizás no fuera del campo o en el banquillo, pero cuando estoy en los entrenamientos, me gusta tener ese contacto físico: abrazar, poner la mano en el hombro, mirarlo, acercarme a ellos… Creo que es el lenguaje adecuado para el fútbol, pero es difícil no poder hacerlo ahora, ya que debes estar con mascarillas a una distancia prudencial de cuatro metros de distancia. A mí, se me hace cuesta arriba.


DC: Más de dos meses parados. ¿Las dinámicas de liga que llevaba cada equipo se rompe drásticamente como si se empezase de cero?

QD: De cero no, pues han hecho un trabajo en casa, pero prácticamente en el resto es así. Lo asimilado en el trabajo táctico podrían haberlo olvidado, así que tocará refrescar conceptos. Aún así, tenemos futbolistas inteligentes que pillarán rápido esos automatismos que teníamos mecanizados.

JJA: Desde que se paró la competición, este es uno de los escasos puntos donde todos partimos con la misma ventaja o desventaja, como quiera verse. Ya era hora de que todos partiéramos desde la misma base, pues desde que acabó la competición, han sucedido muchas cosas. Esto ha sido igual para todos y bienvenido sea. Es una lástima que se haya tenido que parar, pero todos partimos con los mismos criterios. Es un parón raro porque vienes de estar meses prácticamente parado en casa, sin hacer en el día a día esa rutina natural que nos gusta.

MO: Como decía anteriormente, estábamos en el mejor momento de la temporada antes del parón. Recuperarlo será complicado. Intentaremos acercarnos a ese estado de forma, pero aquí en Gran Canaria, somos el único club de la isla que está entrenando junto a la UD Las Palmas, Tamaraceite y el Unión Viera femenino.

CT: Los cuatro clasificados para el playoff estaban en una grandísima dinámica. Quizás nosotros y el San Fernando, viniendo desde atrás, estábamos alcanzando un nivel altísimo. Veníamos de muchos partidos sin perder, con un juego fluido y de memoria. Sacábamos puntos con relativa facilidad. Éramos regulares e íbamos de menos a más. Mientras, Tenisca y Marino han estado ahí todo el año. Creo que casi tres meses sin competición nos pasará factura a todos. Y cualquier parecido con lo visto antes de la pandemia, será fruto de la casualidad. Es complicado porque los futbolistas y equipos se hacen compitiendo, así que sin esa mochila cargada de minutos y encuentros, es casi imposible que estén en su mejor momento físico, mental y técnico.


DC: ¿Será difícil ponerse a punto sin amistosos de por medio?

QD: Soy de la opinión de que el mejor entrenamiento es jugar. Y vamos a atenernos a eso. Tendremos un trabajo previo y preventivo con nuestro preparador físico, pero todas las tareas deben ser adecuadas al juego. Es lo más importante. Debemos adaptarnos a lo que teníamos claro durante la liga para seguir mejorando en aquellos asuntos pendientes.

JJA: La gente te dice: “no, es una pequeña pretemporada”. Pero no tiene nada que ver. El trabajo empieza desde esa forma individualizada, sin el contacto físico. Y luego, como comentas, está el asunto de los amistosos, pues te dan un rodaje que te acerca a la competición. Por tanto, no es como una pretemporada al uso, pues cuando las haces se hace con visos a una competición que dura de 8 a 9 meses. Aquí, no: vuelves tras una inactividad tremenda para jugártelo todo en un par de partidos. Es una situación completamente nueva.

MO: Va a ser difícil jugar algún encuentro antes de jugar las eliminatorias. Buscaremos alternativas para alcanzar ese estado óptimo, adaptándonos a esta nueva situación para llegar a buen nivel con la ilusión de ascender.

CT: Es un contratiempo más. En nuestras pretemporadas, hacemos semanas limpias hasta el juves; luego, viernes y sábados jugábamos. Con lo cual, jugabas ocho o nueve encuentros al mes, incrementando la dificultad del adversario cada semana. Eso te da una imagen y un punto de referencia claro para saber el nivel real del equipo, sabiendo qué toca mejorar y por dónde van los tiros de los entrenamientos. Los partidos son el test que los técnicos utilizamos para ver la forma en la que estamos. Y no lo tendremos. Nos podemos enfrentar entre nosotros, pero no es lo mismo.