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Los supervivientes del desastre

Redacción Deporpress | Era el 15 de mayo de 2011. El Tenerife ganaba 3-2 al Valladolid en el Heliodoro en un partido épico. La última llama de la salvación se quedaba casi sin fuerza, pero esa victoria mantuvo en vilo a los insulares durante la jornada dominical. El Nástic tenía que recibir al Betis, por aquel entonces líder de la categoría, por lo que una victoria visitante se antojaba posible y esperanzadora para los tinerfeñistas. Sin embargo, el sueño terminó de repente cuando los tarraconenses vencían a los verdiblancos (3-1) y el Tenerife quedaba matemáticamente descendido a Segunda División B.

El pesar cundió en una afición que no dejó de respaldar a su equipo en los tres duelos intrascendentes para la clasificación que les restaban al equipo que ya comandaba David Amaral, pero que arrastraba el legado de Arconada, Mandiá, Tapia… Sin embargo, quedaba el último y doloroso capítulo de aquella temporada: visitar el Estadio de Gran Canaria, con la UD Las Palmas salvada y el Tenerife, su eterno rival, descendido. Y claro, lógicamente, algunos no estaban dispuestos a soportar aquella humillación, por lo que se fueron borrando durante la semana, para no tener que aguantar 90 minutos bajo una afición que haría escarnio de aquella situación.

Pero hubo catorce futbolistas que dieron la cara y se enfrentaron al conjunto amarillo. De aquellos hombres, dos forman parte actualmente de la plantilla tinerfeñista. Se trata de Ricardo León y Bruno. El primero, uno de los hombres fuertes aquella temporada, no iba a dejar que la temporada acabase con el borrón de perder en el Gran Canaria, aunque al final, el solitario gol de penalti de Sergio Suárez acabó con las aspiraciones isleñas. El otro superviviente es Bruno, quien debutaba con la primera elástica blanquiazul, en un partido de infausto recuerdo. Pero, además de esta cuestión, ambos tienen algo en común: los dos se marcharon para regresar al CD Tenerife.

El defensor de Las Galletas jugó en el Teruel, en Segunda División B, durante una temporada. Bruno completó una gran campaña donde jugó 27 partidos, acumuló más de 2.100 minutos y tuvo la oportunidad de anotar un gol. Números y experiencia que sin duda le valieron para regresar una temporada más tarde al conjunto blanquiazul. Mismo recorrido hizo Ricardo, quien se marchó al Sporting de Gijón en busca de una nueva oportunidad en Segunda División. Sin embargo, su periplo fue menos grato, ya que estuvo muchas semanas lesionado, algo que le impidió contar para Sandoval ya que en dos años solo disputó 10 partidos y 499 minutos. Sin duda, dos de los jugadores que más ganan tendrán de volver al Estadio de Gran Canaria para sacarse la espina del último clásico en territorio enemigo.