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Los meses más felices de un exblanquiazul

Redacción Deporpress | Diez partidos, cinco goles. Y todas las dianas, entre noviembre y diciembre. El exblanquiazul Abdón Prats cierra el 2020 con una motivación suprema en lo personal y colectivo. Ha marcado en cuatro de las últimas cinco ligueras, siendo parte responsable del segundo puesto que daría el ascenso directo al RCD Mallorca.

El de Artá iguala sus mejores registros con seis meses por delante de competición en clave de plata. Y es que en su tercera temporada en Segunda, los cinco goles empatan con los que firmó hace dos cursos en el Mallorca –además del gol extra del ascenso en el playoff de ascenso- y la media decena rubricada en el CD Mirandés, durante la campaña 15/16 –en el CD Tenerife, no llegó a inaugurar su casillero goleador durante la 14/15, dentro de los 300 minutos jugados-.

Si bien sus registros son importantes en Segunda B –en cuatro campañas alcanzó el doble dígito goleador-, no ha sido hasta la presente cuando ha encontrado la madurez plena futbolística en el ámbito profesional. Después de un año aciago en Primera, Abdón se ha reivindicado con una titularidad indiscutible en los planes de Luis García Plaza, firmando además tantos claves y de bella factura, como la chilena endosada en el descuento a la UD Almería en un duelo contra un rival directo.

En una entrevista concedida a Diario AS, el mallorquín repasa este momento dulce después de un año aciago. “La temporada pasada no fue buena porque no puedo aportar lo que deseaba al equipo. He seguido trabajando y al final ha provocado que el 2020 no sea tan malo”. Prats cree que no se aprovechó su inercia positiva tras ser el autor del ascenso a la élite. “Venía de no jugar en Primera. Después de la lesión y los primeros partidos, no supieron aprovechar el momento en el que estaba tras el partido contra el Deportivo. Pero no me planteé salir en verano del club de mi vida. Tenía fuerzas y sabía que podía ser un líder. Ya no soy un chico de 22 años, sino de 28, controlo mejor mi mente”.

El delantero bermellón también se refirió al siempre cuestionable papel de la cantera en los equipos profesionales. “La gente es cruel muchas veces, no confiando en la gente de Mallorca. La gente de la casa, a la que se infravalora… deberían tener paciencia con ellos, porque siempre es bueno contar con gente de la cantera que demuestran que pueden dar el nivel”. Un sentimiento que lleva profundo en su corazón. “Mi sueño desde siempre fue jugar aquí, desde que era un niño. Quería triunfar y pertenecer a la pertenecer a la primera plantilla”.

Sobre su futuro, no dio excesivas pistas. “Soy consciente de que a partir del 1 de enero soy un jugador libre para negociar, pero espero una llamada del club para ver qué podemos hacer. Cuando volví hace cuatro años, mi sueño era retirarme aquí, el club de mi vida. Pero ahora, debo disfrutar del momento, seguir trabajando y haciendo goles. En ningún momento, quiero abandonar el barco, sino lograr el ascenso”.