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Los mayores hitos dentro de la industria del juego y del mercado de las de apuestas

Redacción Deporpress | La industria del juego y de las apuestas siempre se ha caracterizado, y a su historia nos remitimos, por su gran versatilidad y capacidad de adaptación a entornos y coyunturas en constante cambio. Sólo hay que echar un ojo a la actual proliferación de páginas de apuestas en España para dar buena fe de ello. Y que mejor forma puede haber de contextualizar la situación actual que adentrándonos en la historia de los juegos de azar y, en definitiva, en su propia evolución. Incidiendo, por el camino, en algunos de sus hitos más destacados y relevantes.

Jugando antes de Cristo

Para ver el primer casino en funcionamiento tenemos que remontarnos cerca de 400 años atrás. Más concretamente a la Grecia de 1638. No obstante, que nadie se lleve a equívoco, las apuestas y los juegos de azar son, valga la redundancia, una apuesta que arrastra varios miles de años a sus espaldas.

Según los descubrimientos arqueológicos más recientes, se cree que tanto las apuestas como los juegos de azar se venían practicando en los imperios de Sumeria (III milenio a.C.). Destacando una suerte de pieza de 6 caras, fabricada a partir de huesos, que no pocos expertos apuntan como antecesora del mismísimo dado.

Un azaroso origen

Si atendemos al origen etimológico de la palabra azar nos encontramos con una extructura que procede de «az-zahr». Termino de origen árabe que viene a significar «juego de dados». Algo que ya nos indica la importancia que el continente asiático ha jugado siempre, nunca mejor dicho, en los orígenes de los juegos de azar. Por su parte, tanto en Egipto como en China se han encontrado algunos de los vestigios más antiguos de dicha práctica.

Censura en la Edad Media

Las apuestas y, en definitiva, los juegos de azar han contado con diferentes periodos históricos en los que han sufrido censura. No obstante, la Edad Media se lleva la palma. Y, como suele ocurrir en estos casos, dichas prohibiciones llegaban grabadas a fuego bajo el prisma religioso y/o moral.

Es más, entre la Baja Edad Media y los tiempos modernos multitud de países y gobiernos elaboraron una gran cantidad de normas con las que, más que regular, prohibir el juego, las apuestas y, en definitiva, casi cualquier atisbo de ocio o forma de pecaminoso entretenimiento.

El revulsivo de Internet

La irrupción de Internet en la ecuación jugable ha supuesto un verdadero punto de inflexión en la industria del juego y las apuestas. Algo probablemente solo comparable a lo vivido en Europa con la aparición masiva de casinos a lo largo y ancho del siglo XIX. Y es que, por poner algún ejemplo, las arcas del estado español obtuvieron durante 2020 más de256 millones de euros. Y ello solo en términos recaudatorios.

La supresión de barreras, el gran surtido de juegos y modalidades de apuestas o la posibilidad de apostar en cualquier instante ha supuesto un antes y un después dentro de un sector que sigue aumentando exponencialmente su facturación año tras año. Y es que, como ya sostenía el teórico e historiador Johan Huizinga¡somos hijos culturales de los juegos!