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Los gozos y las sombras (20-1-15)

Por @beatrizpalmero

Como en la novela de Torrente Ballester, el regreso de Alfonso Serrano a Tenerife ha sido cuanto menos accidentado, con la única diferencia de que cuando Carlos Deza regresó a su Galicia natal aún no había estallado la Guerra Civil, mientras que al secretario técnico blanquiazul le pilló en medio de la contienda. Como ya sucedió con su antecesor se magnifican o se minimizan sus aciertos o errores en función de un único personaje, Álvaro Cervera.

Así, si se ensalzan los aciertos de Quique Medina y sus errores (la marcha de Bruno o no un contrato profesional a tiempo a Ayoze) se le achacan a Álvaro Cervera, ahora, con el técnico colocado en el punto de mira como si del cacique del pueblo se tratara, Alfonso Serrano, como parte del tándem en la dirección deportiva, no deja de ser juzgado con la misma dureza con la que se trata a su partenaire en su regreso.  Y no oigo más que quejas de su nefasta actuación en materia de fichajes, aprobados, por supuesto, por ese siniestro entrenador que es el culpable de todos los males blanquiazules. Hasta he llegado a leer en más de una ocasión que debería de dimitir por ello.

Y como, a veces, tanta negatividad me genera duras, me paro a recapitular. Y encuentro, como en el texto del escritor vallisoletano, gozos y sombras. ¿Por qué se engrandecen las segundas hasta el punto de crear un ambiente lúgubre y tenebroso y se empequeñecen los primeros tanto que ni para una sonrisa nos dan? Creo que la respuesta es sencilla: porque interesa.

No seré yo quien defienda que todo han sido risas y fiestas. Porque ahí están esos lugares a los que nunca llegó el sol: Ruso García, Juan Carlos García, Jacobo. Podemos añadir, si quieren,a Maxi Pérez e, incluso, a Ulises Dávila, aunque en este último caso no podemos dudar de la calidad del futbolista, así que su falta de brillo habría que achacarla, esta vez sí, a un entrenador que no ha sabido encontrarle hueco por el que pudieran lucir sus virtudes. Pero, ¿de verdad todo lo demás es tan triste como para calificar de nefasta su labor?

Acierto indudable suyo es Diego Ifrán, al que arrancó su palabra, y es hombre de honor, de venir a Tenerife pese a tener sobre la mesa mejor oferta. Es el hombre gol del Tenerife y ahí están sus números… y su capacidad para sacar petróleo y marcar tantos imposibles. Guarrotxena, ese hombre tan querido por la afición como para convertirlo en arma arrojadiza contra Cervera (menospreciando, de paso, el protagonismo de Carlos Abad-Hernández en la portería como mejor hombre del mes de diciembre). Albizua, cuyo único pero han sido las lesiones; Hugo Álvarez, que se ha ganado la titularidad en el centro de la defensa; Vitolo, tinerfeñista donde los haya y no olvidemos la renovación de Aitor Sanz, un imprescindible para la grada al que ha sido capaz de atar.

Repaso las notas. No creo que la balanza esté tan desequilibrada. Claro, que a veces las intrigas de Cayetano pueden más que los planes de los Churruchaos para evitarlas, y, al final, se precipitan todas las tragedias para quedarse igual que al principio. Veremos si la puerta a la esperanza que abre este mercado de invierno invierte el final de la novela y llegan los gozos, porque de sombras estamos ya un poco cansados. Dan tristeza.