Redacción Deporpress | Rubén Baraja no está siendo por el momento un técnico que se estrene con victorias en su casillero en los debuts por los que ha tenido que pasar en el fútbol profesional, habiendo perdido en tres de las cuatro ocasiones.
La derrota de ayer (2-0) en Málaga con el CD Tenerife no es la primera que sufre el preparador en el primero de los partidos en los que dirige a sus equipos. No en vanos solo conoce la victoria en un estreno…y fue contra el Tenerife cuando lo firmó el Sporting de Gijón. Sus anteriores primeras experiencias se saldaron con derrotas.
La 15/16 fue la del estreno en el fútbol de plata del ahora tinerfeñista, cuando se hizo cargo del Elche, que empezó el curso con las dudas de en qué categoría lo haría tras un descenso administrativo. Al final fue en Segunda División, y todavía con la plantilla sin cerrar, lo hizo con derrota en Ponferrada (2-0), aunque luego los ilicitanos enlazarían hasta seis partidos seguidos sin perder (tres triunfos y tres empates).
La siguiente estación de Baraja fue el Rayo Vallecano 16/17, que descendía de Primera División. En la categoría de plata el primer partido del pucelano se saldó también con derrota a domicilio (1-0) en Lugo; después conseguiría tres resultados positivos, sin perder, de manera consecutiva.
El último equipo que entrenó fue el Sporting de Gijón, al que llegó en la jornada 19 de la 17/18 con los asturianos en la zona baja de la tabla, a los que llevaría a disputar finalmente el play off de ascenso quedándose a las puertas de la Primera División. Baraja se sentó en El Molinón por primera vez precisamente contra el Tenerife de Martí, a los que derrotaría por 3-0.