Por Rubén Mesa
En estas últimas semanas el Club Deportivo Tenerife ha conseguido enlazar una racha de seis jornadas consecutivas sin perder, pero esto ha generado un gran debate en la calle, en las redes sociales y en los medios de comunicación, sobre cómo debe ser el juego del equipo.
El debate se centra en si vale el juego que viene haciendo, o si por el contrario debería realizarlo de manera más brillante. Creo que ambos estilos son válidos, pero el equipo tiene que buscar el que mejor resultado le dé.
El Tenerife que estamos viendo esta temporada quiere buscar el juego que le favoreció la pasada campaña y tan buenos réditos les dio para luchar, hasta el último partido, por el ascenso. Puede ser un juego poco vistoso, pero a mí me vale ya que si tienes un equipo sólido en defensa y mantienes la portería sin encajar goles, tarde o temprano tendrás oportunidades y siendo efectivos con ellas, las puedes rentabilizar.
A pesar de ser un juego que poco gusta a la afición, es lo que parece que más le gusta a Ramis. Es cierto que podríamos jugar mejor, pero si así nos va bien, por qué cambiarlo. Son respetables ambas posturas del debate, y aún gustándome el juego que desarrollan, estaría encantado si saltara al campo un Tenerife que realice un juego más brillante.