Redacción Deporpress | Los brotes verdes del resurgir blanquiazul. Sin vistosidad, pero con un estilo práctico, el Tenerife ha conseguido salir de la espiral negativa a base de la máxima del fútbol: ganar.
Los blanquiazules se desquitaron de las dudas a través de eficacia más que de buen juego. Tres victorias consecutivas entre Liga y Copa que sirven para recuperar la confianza de cara a esta recta final de 2023, al que le quedan dos ‘telediarios’ antes del parón, con las visitas al inmediato clasificado Racing de Ferrol (6º) y al actual líder, el Leganés.
Este pasado lunes, el equipo dirigido por Garitano también pudo romper otra racha negativa, ya que no ganaba en el Heliodoro desde el 8 de octubre al Burgos (2-1). Entremedio, habían pasado por la isla Levante (0-0), Villarreal B (0-1) y Cartagena (1-1).
Otra noticia positiva es la recuperación de la eficacia defensiva. El Tenerife ha completado sus dos últimos partidos ligueros con portería a cero y ya suma un total de nueve en lo que llevamos de curso en Segunda, lo que equivale al 47,3% de los encuentros facturados.
Junto a ello, Ángel ha tirado de galones y experiencia para demostrar que es un delantero de Primera. Verdadero lujo para la categoría, ha sabido aprovechar su momento tras la lesión de Gallego para convertirse en el máximo goleador de los blanquiazules. Sin ser titular indiscutible hasta las últimas fechas, ya lleva siete goles para la causa tinerfeñista entre las dos competiciones.
Un indicativo que se echa de menos en los últimos partidos, pero que tuvo su premio en el único gol de la pasada noche en el Heliodoro, fue la presión alta. Una de las grandes armas que colocó al Tenerife líder residía en su peligro en presión para robo tras pérdida en campo contrario. Lo hizo contra el Alcorcón y de ahí vino el 1-0.
Por último, está la recuperación de efectivos. La enfermería se va vaciando lentamente. Medrano completó un gran partido a buen nivel, en su vuelta a los terrenos de juego. A Luismi le falta coger ritmo, pero pudo sumar más que en Elda e inquietó cuando tuvo gasolina en las piernas. Sipcic ha tomado el liderazgo en la zaga, aunque el tinerfeñismo reza para que su torcedura no vuelta a apartarlo del verde. Y la vuelta de los Gallego, Mellot, Waldo y José León está más cerca cada día que pasa.
Los brotes verdes del resurgir blanquiazul