Por @juanjo_ramos
Nos ha quedado una semana curiosa, en la que hay cosas muy distintas que comentar en el entorno blanquiazul. Empecemos por el aforo, que es lo más reciente. Resulta increíble que, a estas alturas, el Gobierno de Canarias mantenga su política restrictiva con el fútbol y el baloncesto. Un 50 por ciento, el nivel más bajo de España, que se mantendrá hasta el 24 de febrero por obra y gracia de Blas Trujillo. Sí, es el responsable de la cartera canaria de Sanidad y de llevar al Consejo de Gobierno la propuesta para jugar el derbi a puerta cerrada. Lo justificó, entre otras cosas, porque la Junta de Andalucía había hecho lo mismo con un partido de la Supercopa. Como saben, eso sucedió un año antes.
De aquella crisis momentánea en el Gobierno surgió un término medio avalado por el presidente Ángel Víctor Torres: el 50 por ciento. Eso mientras la Interterritorial de Sanidad apostaba por un 75 por ciento. Pues el 50 se mantiene ahora que la mayoría de comunidades, como Cataluña para el Barça-Atlético, vuelve al 100. Poco nos pasa. Contra el Leganés entrarán, como mucho, 11.000 espectadores. Pero con un problema grande para llegar a esa cifra: hay abonados que no van, ya sea por la situación sanitaria o por ser de empresa. No digamos un domingo a las 20:00 horas para los que trabajan a primera hora del lunes. Cositas.
Mejores sensaciones nos queda con el mercado de invierno. Da la impresión de que, esta vez sí, el Tenerife ha traído lo que ha querido traer. Ayuda el hecho de que se trate de un aspirante al ascenso. Pero también la tendencia positiva a la hora de analizar que tenemos esta vez en el entorno. Porque también se han escapado Róber Ibáñez y algún otro en este mes de enero, aunque no dé esa impresión porque Andrés Martín y Mario González colman los deseos de Ramis y Cordero. Parecen buenos fichajes, pero veremos si de verdad son refuerzos. Porque el rendimiento es el que pone la nota definitiva a estas operaciones.
Hay además otra cuestión a tener en cuenta: los objetivos finales los consigue el grupo que ya estaba. Los nuevos deben ayudar, complementar, aportar lo que no había. En definitiva, sumar.
Se acaba el espacio para que el artículo no sea un coñazo. Y me quedo sin comentar el éxito enorme, desde la humildad original, del CV Haris. Semifinales europeas. No pasaba desde hace década y media. Desde el CV Tenerife, sí. Así quedó el otro deporte tinerfeño después de que los políticos que gobernaban entonces dejaran desaparecer a este club, al Martiánez, al Tres de Mayo y al Patín Tenerife. El Echeyde es otro de los sucesores y este fin de semana ha participado en la Copa del Rey por primera vez. Creciendo a base de trabajo, con poquito apoyo. Tienen mérito, mucho mérito.