Por @ivanvillanua
El próximo fin de semana se disputa en el Heliodoro uno de los encuentros más importantes del campeonato. Después de dos visitas con cuatro puntos en la mochila, es turno ahora de dar un último impulso a las aspiraciones de este equipo que no debe ser otra que lograr la permanencia cuanto antes. Y para eso harán falta 53 puntos. Que llegarán sin darnos cuenta porque lo positivo de todo esto es que, cada semana que pasa, el equipo se siente más confiado y es capaz de hacer cosas sin importarle demasiado si el resultado le acompaña o no. Ante el Real Madrid se pudo comprobar: se fue ganando, la tortilla se dio la vuelta en la segunda parte y, sin embargo, nunca se desvió la mirada hacia la portería de Pacheco donde Ayoze volvió a fusilar para aportar un punto más a la clasificación.
Con 38 puntos, el Tenerife recibe al Recreativo de Huelva, con 47. La victoria situaría a los tinerfeños con 41 puntos. Rebajaría el nivel de exigencia de los de arriba y se acercaría tímidamente al top cinco de la tabla. Cosa que debe importarnos poco a los que, desde la jornada uno, hemos creído en Cervera y su plantilla. Al resto, verlos sacar los partidos hacia adelante, les debe subir la tensión. Pero ese es su problema.
Insto al club a que programe alguna medida extraordinaria para intentar llevar al mayor número de personas posibles al campo el próximo domingo. Esos tres puntos son media temporada. Y es necesario que todos empujemos a este grupo que con mucho trabajo (incluso en los momentos más complicados), pelean como jabatos para llevarnos al campamento base. Cualquier iniciativa podría ser buena, pero algo hay que hacer. Porque colocarnos a seis puntos de la cabeza sería un impulso anímico vital. Los espero a todos dentro de siete días. No me fallen.